De no aumentar producción de insumos de la canasta básica se corre riesgo de posible mercado negro: IP.

Tampico, Tamaulipas.-El reto del Paquete contra la inflación y la carestía (PACIC) es que si no se aumenta la producción de los insumos de la canasta básica para satisfacer la creciente demanda que habrá por estos productos derivado de los precios de garantía, se corre el riesgo de un posible mercado negro o que al final se disparen los precios de los productos sustitutos que no estén dentro de la canasta básica por un tema de desabasto.

Advirtió lo anterior Iñigo Fernández Bárcena, Presidente del Consejo de Instituciones Empresariales del Sur de Tamaulipas, quien dijo que creen firmemente que se deben tomar acciones encaminadas a controlar la estabilidad de los precios.

“Y que las medidas monetarias en este momento no son suficientes para cumplir con dicho objetivo, pero al mismo tiempo consideramos que las medidas no ortodoxas, como las anunciadas el día de hoy, deben de ir dirigidas hacia la inversión en infraestructura, tecnología, eficiencia y competitividad en lugar de solamente pensar en gasto corriente y subsidios”.

Ante el anunció de este paquete, señaló que primera instancia, refleja en cierta medida una preocupación del Gobierno Federal para salvaguardar la estabilidad de los precios, es decir controlar el nivel de la inflación el cuál se encuentra al mes de marzo en 7.45%, nivel más alto en los últimos 20 años.

Asimismo, en segundo término, las presiones inflacionarias que han venido al alza en los últimos dos años, han sido en parte por el desabasto a nivel mundial originado por la pandemia, así como por la invasión de Ucrania que ha ocasionado presiones geopolíticas. Sin embargo, al mismo tiempo, deja al descubierto la falta de infraestructura y competitividad en el país para poder afrontar choques externos de presiones inflacionarias.

“En este mismo orden de días, a pesar de la escalada de los precios internacionales del petróleo, en un escenario de balanza petrolera deficitaria para el país, la estabilización del precio de la gasolina y el diésel a través de subsidios y/o estímulos fiscales, medida anunciada hace un par de meses, implica importantes ajustes presupuestarios para el país, que debería ir enfocado a la reducción del gasto corriente más no así a la inversión de obras e infraestructura”.

Expresó que algunas de las medidas anunciadas van encaminadas en mejorar la estructura de costos de la cadena de suministros, desde el punto de vista del no incremento en peajes de carreteras, no incremento de tarifas ferroviarias, reducción de costos y tiempo de despacho aduanero, despacho ágil en puertos marítimos, no incremento de precios de servicios de Telmex y Telcel.

“No obstante, si estas medidas no se justifican por innovación, tecnológica o mayor eficiencia, se corre el riesgo de considerarse subsidios temporales que eventualmente impactarían en la economía. Adicionalmente, el acuerdo de control de precios entre productores, distribuidores y vendedores podría ejercer mayor presión sobre los márgenes de ganancia después de dos años de baja actividad económica por el tema de la pandemia”.

Hizo hincapié en que se celebra la iniciativa del fortalecimiento de la estrategia de seguridad en carreteras, ya que el tema de inseguridad a lo largo y ancho del país ha tenido impactos negativos fuertes en la economía nacional.