Reynosa, Tamaulipas.-Encumbrada política y económicamente siempre por el Partido Acción Nacional (PAN), primero como regidora, después como diputada federal y senadora y 5 años como alcaldesa por ese mismo partido político. Sin gratitud alguna, Maki Ortiz Domínguez le mordió la mano al PAN y se fue a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
El desastre en que dejó la ciudad, quedó pactado con impunidad y silencio al heredarle el cargo en la presidencia municipal a su hijo Carlos Víctor Peña Ortiz, quien lejos de resolver las ineficiencias de su madre, se ha encargado de dinamitar todo puente de conciliación con los reynosenses agraviados por Maki Ortiz y el severo abandono en que dejo a Reynosa.
Confrontado con los organismos empresariales a quienes acusa de “ladrones” por presuntamente “robarse el agua”. Carlos Peña Ortiz ha otorgado razones sobradas para un incipiente odio de los reynosenses, utilizando ahora a la Delegación de Transito y las grúas como verdugos en una abierta cacería recaudadora.
Maestra consumada en el chantaje, al igual que en 2019 en donde amenazó con irse a Morena y apoyarlas en aquel proceso, si no le daban nuevamente la candidatura por el PAN y reelegirse a la presidencia municipal. Ortiz Domínguez volvió a cometer una traición política.
Inicialmente envió a su estructura política operativa a presuntamente adherirse a Cesar Verastegui Ostos “El Truco”, entre ellos José Luis Hernández Garza, Carlos Dávila, Eduardo Bladinieres y Alejandro de la Garza, entre otros.
Como “infiltrados” caballos de Troya a la campaña de “El Truco” para finalmente mostrar el pasado fin de semana su verdadera y conocida cara de siempre: La traición.
Tras chantajear durante la primera mitad de la campaña lo mismo al candidato de Morena, Américo Villarreal Anaya que al del PAN, Cesar Verastegui Ostos, Maki Ortiz se decidió por el primero y con ello empujó también a su hijo a alinearse.
La apuesta es muy arriesgada, pero Maki Ortiz solo anhela la impunidad para sus desastrosos 5 años de gobierno en Reynosa y alejar de si los reflectores e intentos de investigar su inmensa fortuna económica que ahora se le atribuye.
Sus actos de corrupción han sido ampliamente documentados y denunciados, pero al adherirse junto a su “Príncipe”, La Emperadora solo busca la protección del silencio y la impunidad enMorena, Su apuesta es arriesgada, pues el resultado del proceso electoral del 5 de junio le puede ser favorable…O tal vez no.
