Ordenaron a 2 sacerdotes, pero faltan muchos más en la Diócesis de Tampico

Tampico, Tamaulipas. -Un alivio representa para la iglesia católica, que tiene una gran necesidad de sacerdotes, la ordenación presbiterial de Jesús Enrique Rangel y Juan Ignacio, luego de que por la pandemia del COVID-19 perdieron a 14 u dos más salieron a servicios fuera de la Diócesis de Tampico.

 

El obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano, presidió la ceremonia y expresó que fue un motivo de gusto ver reunidos a todos los sacerdotes este día en la Iglesia Catedral por este motivo, ya que con ellos llegan este día a 100 padres.

 

“Sabemos que, en muchas comunidades, sobre todo en los ejidos hay parroquias en donde hay un solo sacerdote, mientras tienen 40 o 50 ejidos a su responsabilidad; entonces ahorita, no sabemos el número exacto de los sacerdotes que necesitamos en las parroquias”.

 

Manifestó que del total de padres con los que cuentan que son 100, algunos ya son mayores de edad, otros enfermos, y esto viene alivianar un poco la situación actual.

“Hay muchos padres casi en la etapa terminal de su trabajo, y con este tipo de pandemia no se ha realizado un trabajo vocacional porque han estado encerrados, porque las escuelas no han abierto y porque no hemos tenido oportunidad de congregar a los jóvenes y pedimos a Dios para que haya más vocaciones, sacerdotes”.

Hasta el momento, no precisó cuántos sacerdotes necesitan, pero consideró que faltan muchos.

Refirió que en el seminario actualmente tienen cerca de 30 estudiantes, y están a la espera de ver cuántos inician el nuevo curso.

Asimismo, el obispo de la Diócesis de Tampico, habló del panorama epidemiológico del COVID-19 en la zona sur de Tamaulipas: “Estamos en un momento difícil nuevamente de la pandemia y esperamos que esto no sea motivo nuevamente de regresar al confinamiento y restricciones”.

Mencionó que todavía no se han emitido nuevas disposiciones, pero dan gracias a Dios de que la enfermedad no es tan fuerte y eso hace tal vez que las restricciones continúen, pero con mayor precaución para las personas.