Tampico, Tamaulipas.-Tras señalar que se va por el camino equivocado, porque la violencia no es el camino para la nación, el obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano, dijo que si la estrategia de seguridad no ha dado resultados se debe cambiar, ya que no se esta pidiendo que se violen los derechos humanos, sino simplemente que se aplique la ley.
Esto, tras la muerte de los dos sacerdotes Jesuitas, en Chihuahua, el llamado que han hecho al gobierno federal para que revise ese rubro.
Dijo que son los distintos sectores los que han levantado la voz, y no es la primera vez que los obispos hablan de este tema.
“Son muchos ya, se avivó ahora con lo de la muerte de los sacerdotes, pero hemos ven ido por años diciendo, no se quiere la muerte de nadie, sino simplemente la aplicación de la ley, sabemos que vamos por un camino equivocado porque la violencia y la división no es el camino para nuestra nación, nuestro pueblo”.
Expresó que en ningún momento se esta pidiendo que vayan en contra de los derechos humanos, sino simplemente que apliquen la ley, que tiene que dar orden y seguridad a todos los ciudadanos.
“Yo creo que ahí están los resultados, es evidente que cuando a nosotros no nos salen las cosas en alguna etapa, uno tiene que decir voy a revisar mi vida porque no estoy consiguiendo o no estoy haciendo lo que debo, yo creo que ahí están los resultados para ver que no es un camino más adecuado y habrá que ver las muertes, el estado en el que estamos para darnos cuenta que no es el camino adecuado”.
Manifestó que afortunadamente en la Dióc esis no han tenido contratiempos, y todos están conscientes de que viven una paz más o menos tranquila en la zona sur.
“Yo soy de Michoacán y allá hay momentos difíciles, y nos hemos dado cuenta como algunas parroquias les cobran piso y los tienen amedrentados, pero aquí en nuestra Diócesis gracias a Dios no hemos tenido ninguna situación de inseguridad para ningún sacerdote. De Tamaulipas no sé, pero de nuestra diócesis estoy seguro porque ningún sacerdote me ha expresado”.
Indicó que todos han platicado que cuando haya una situación de esa índole inmediatamente se lo comuniquen, para estar enterados.
“En mi caso no ha habido ningún sacerdote que me exprese ni temor ni miedo, y mucho menos algún cobro de piso”.
