Tampico, Tamaulipas.-Un 5 % creció el consumo del alcohol en jóvenes durante la pandemia del COVID-19; siendo principalmente en hombres; sin embargo, preocupa al Centro de Integración Juvenil de Tampico, que las mujeres no solo estén actualmente ingiriendo esas bebidas, sino que están recurrido también a la mariguana y metanfetaminas.
Jorge Ávalos Castelán, director del Centro de Integración Juvenil de Tampico, informó que detectaron claramente cuáles han sido las repercusiones en este confinamiento por la pandemia del COVID-19.
“Estamos viendo que el consumo del alcohol se destacó, el reinicio del consumo de tabaco en los jóvenes y desafortunadamente nos llegaron pacientes con consumo de mariguana y sobre todo metanfetaminas”.
Manifestó que aunado a esto su unidad está teniendo problemas de salud mental como es ahora la ansiedad, estados depresivos, las crisis de irritabilidad que se están presentando en los jóvenes.
“Se ha detectado que hay una dificultad para adaptarse a una presencialidad a actividades en donde hay requerimientos, el diario vivir de la convivencia al parecer está trayendo consecuencias de falta de adaptabilidad…si se incrementaron las adicciones”.
Explicó que por un lado se identificó como una forma de poder desfogar la tensión, la presión en el encierro, por eso el consumo de alcohol se incrementó.
“Como es una droga que siempre ha estado en primer lugar de consumo, estaríamos hablando que aquí lo interesante fue en las edades, porque no solo de 17 a 25 años de edad, estamos hablando de edades más adultas de 25 a 35 años, que hubo diferencias del 5 %, y no se había incrementado a tal cantidad, aunque fuera una droga de primer impacto, y aunado al alcohol se volvió a combinar volver a fumar y sobre todo mariguana, de cualquier estrato”.
Dijo que afortunadamente el trabajo es interdisciplinario en donde hay un médico que le revisa y si es necesario les manda a hacer examinaciones de laboratorio, y está el grupo de psicólogos, para los padecimientos a nivel emocional como es sobre todo los estados depresivos y de ansiedad, y sobre todo lo importante que se involucren las familias, por eso se cuenta con 4 trabajadoras sociales para que estén motivando e integrando a que participen las familias y aprendan como afrontar este tipo de situaciones “.
“Ahorita en el corte del segundo trimestre de junio ya en número de pacientes tenemos 120”.
Refirió que es un requisito que las personas tomen consciencia de lo que les esta ocurriendo y que acepten la ayuda, porque no funciona si las personas van obligadas o engañadas, lo cual suele ocurrir en los jóvenes de decirles una cosa y no es así.
“Cuando van engañados o que no saben a qué van, la deserción es al 100 %, son más varones, estamos hablando de 7-3, aunque las mujeres están acudiendo más por drogas que no eran tan representativas, como en caso de la mariguana, que era más el uso en varones y ahorita las jovencitas están usando mariguana y metanfetaminas; entonces, es importan te destacar que están incursionando en consumos que antes no se presentaban”.
Señaló que los niveles de consumo de metanfetaminas son muy bajo en comparación con el alcohol, pero es en jóvenes.
Indicó que el 100 % del total de los pacientes que atienden el 90 % consume alcohol.
Reiteró que de las drogas permitidas está en primer lugar el alcohol, que se ha convertido en un puente para probar otro tipo de drogas, porque tiene dos efectos, deshinibidor y analgésico; entonces eso permite que los jóvenes no visualicen combinar alcohol con otro tipo de drogas, con medicamento controlado, con cocaína, y otro tipo de drogas duras que los pone en mayor riesgo.
Por último, señaló que sigue el alcohol en primer lugar, tabaco en segundo lugar, mariguana y luego las drogas sintéticas o medicamento controlado y cocaína.
