Reprobado…

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La palabra como el título de hoy es entendible hasta para un escolar de la educación básica y por desgracia, es la categoría que se han ganado muy a pulso por lo menos los tres últimos alcaldes de la capital de Tamaulipas.

Algunos pudieran pensar que es por el partido político del presidente López, o la filiación bipartidista del último alcalde… nada más equivocado; tampoco podemos afirmar porque son golondrinos impuestos por el gobernador, perotambién los hay oriundos de la Ciudad de Las Cotorras.

El periodista Mauricio Zapata Santizo publicó a mediados de septiembre de 2020, un buen trabajo de investigación y rescato “…En estos 172 años solo dos mujeres han estado al frente de la comuna victorenses, ambas como sustitutas… De los 80 alcaldes solo tres han sido posteriormente gobernadores del estado, don Enrique Cárdenas González, Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú.”

Sin duda datos interesantes, pero más cuando señala Zapata Santizo que ninguno de los alcaldes de Victoria ha tenido que separarse de su cargo por corrupto, ineficiente o torpe. Además, nadie de ellos ha tenido la necesidad de irse por impopular, porque no trabaja o porque haya tenido un desastre total en la ciudad.”

En el caso del Dr. Xicoténcatl González Uresti, el cabildo no lo corrió o exigió su renuncia, administrativamente el galeno pidió licencia y se retiró para cumplir como subdirector de la Secretaría de Salud de Tamaulipas. ¿Ascenso? Bueno, nadie criticó, aunque si su actuar en la presidencia Municipal.

La alcaldesa sustituta, emparentada con la familia real, recibió mucho apoyo del gobierno estatal, aunque de nada sirvió pues había muchos daños en la capital y se quedó la imagen que el de Reynosa no quiso a Victoria, incluso anunció la salida de esta ciudad de varias secretarías de su administración.

La prima de la Primera Dama pagó el precio con la pérdida de la elección cuando buscó la reelegirse y los victorenses dieron un voto de confianza a un exprísta que a tiempo se puso el uniforme de Morena y presumiendo el apoyo incondicional del primer mandatario del país,ganó la alcaldía, pese a que se vio envuelto en escándalo de ‘amistades’.

Eduardo Abran Gattás Báez como alcalde de victoria se ha ganado a pulso la reprobación en su gestión, sin negar la mucha chamba por hacer y en un alto porcentaje con categoría de prioridades urgentes, como el bacheo o reencarpeteo, aunque se está realizando en algunas calles, simplemente Victoria sigue siendo desastre,como rostro con acné de adolescente.

En el mismo renglón, pesealas continuas promesas por la recolección de basura, sobre todo en las colonias populares o fuera de la zona centro de la ciudad, muchas esquinas y a media calle, consideradas como paradas oficiales de recolección de basura, pueden pasar semanas y el problema persiste.

Se adiciona a la recolección, que el personal que labora en esta tarea, nunca limpia el lugar, dejando basura regada sobre el pavimento o acera, que no solo afecta el panorama visual, sino que provoca la proliferación de alimañas y no en pocas ocasiones olores fétidos que llegan a los hogares.

Lalo Gattás simplemente está reprobado y aunque él mismo y al ritmo de su orquesta de aduladores, siguen justificando el mal servicio y no en pocas ocasiones mienten cuando declaran la adquisición de nuevas unidades o la reparación de un número de ellas para que cumplan con el Plan de Desarrollo Municipal en este rubro.

¿Regalo de Navidad?

Por lo menos en muchas áreas del municipio me parece se quedan solo en buenas intenciones, porque ni en la Navidad, Santa Claus, el Año Nuevo o la llegada de los Reyes Mayos nos traerán servicios públicos aceptables, ya no de la categoría de buenos.

Lo que sí espere es la bofetada del 2023 con el golpe a las finanzas familiares, si el Congreso del Estado haya autorizado al Ayuntamiento de esta capital, pues se escuchó de las grandes ideas para hacerse de dinero y no tanto para obras de carácter social para los victorenses.

Recuerdo haber leído el impuesto propuesto a las compañías del sistema de cable e internet, que intentan cobrar por poste y metro de líneas… finalmente el ciudadano terminará pagando, porque las empresas no pierden.

Ya nada más faltaría que se decretara otra vez emergencia sanitaria y regresemos a clases virtuales…

Conclusión: Lalo estás reprobado.