Ciudad de Guatemala.- La muerte de 39 migrantes ocurrida la noche del lunes en ciudad Juárez, al norte de México, es una tragedia que conmueve a la opinión pública internacional, y es el resultado de las políticas restrictivas contra los migrantes, que aplica Estados Unidos para detener los flujos, mencionó el sacerdote Mauro Verzeletti, director de las casas del Migrante de Guatemala, El Salvador y Honduras.
Entrevistado vía telefónica hasta el refugio ubicado en la ciudad de Guatemala, en donde el misionero de la orden de los Scalabrini atiende cientos de migrantes que llegan a este lugar para descansar y comer algo mientras reanudan su peregrinar hasta el norte de México, dijo que este tipo de situaciones “es una realidad que debe ser analizada con más profundidad, y lamentamos que se acuse a los migrantes de esta situación, de haber quemado los colchones, lo que ocasionó la tragedia”, estimó.
Consideró que los migrantes no pueden llegar a esos extremos, y que es posible que lo haya ocasionado una estructura que opera en aquella ciudad fronteriza con Estados Unidos, “y ojalá que no sean estructuras del narcotráfico, del crimen organizado, que se hayan incrustado en el Estado Mexicano, porque sería muy lamentable” expresó con honda preocupación.
Entre todas las especulaciones que han surgido en torno a esta tragedia, el religioso lamentó el fallecimiento de esos 39 migrantes, 28 de los cuales eran originarios de Guatemala, cuya población y autoridades se encuentran conmocionados, porque se trata de 28 familias que ahora lamentan la pérdida de sus seres queridos que perdieron la vida en el incendio del refugio de la Estación Migratoria del gobierno mexicano.
Ante ello, dijo que no debe haber silencio en torno a estos hechos, y que se debe denunciar ante organismos internacionales este lamentable suceso que mancha la historia de las migraciones, ya que se trata de algo que debe ser analizado y estudiado con mucha seriedad y profundidad, desde el marco del respeto a los derechos humanos.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden aplicará más restricciones para el ingreso de migrantes a su país, al menos a los que pretendan hacerlo de manera indocumentada y sin haber obtenido una cita a través del programa CBP One.
Asimismo, desde el mes pasado México se compromete a recibir a 30 mil migrantes cada mes a su frontera, como parte de un acuerdo entre los dos países para frenar la migración, lo que podría ocasionar una nueva crisis migratoria en esta región del norte de México.
Refugios inadecuados
Distantes mil 130 kilómetros al noreste de ciudad Juárez, los refugios que hay en Nuevo Laredo, además de ser inadecuados e insalubres, no cumplen con los requisitos para brindar a los migrantes una atención de calidad, y solo dos cuentan con lo necesario; el refugio municipal con capacidad para 350 personas, y la Casa del Migrante ‘Nazaret’ administrada por la Diócesis, con una capacidad similar.
Pero la casas del Migrante Amar y Flores Méndez no están acondicionados para atender migrantes, por lo que la Dirección de Protección Civil los mantiene cerrados mientras no haya otras aleadas como las ocurridas con ciudadanos de Cuba, África, Haití y Centroamericanos que los saturaron, según explicó el titular de este organismo, Humberto Fernández Diez de Pinos.
Dijo el funcionario que el refugio municipal cuenta con todo lo necesario para atender a los 84 migrantes que en este momento se encuentran en dicho lugar, de los que 24 son de Honduras, 31 de México, 21 de Haití, uno de Brasil, dos de Nicaragua, dos de Venezuela, dos de Chile y uno de Colombia; mientras que el refugio de la Diócesis cuenta con aproximadamente 30 extranjeros, ya que no recibe a mexicanos.


