-Casas del Migrante sobreviven sin el apoyo del gobierno federal.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El obispo de esta frontera, Enrique Sánchez Martínez, lamentó que el actual gobierno federal no brinde recursos económicos a las 80 Casas del Migrante que operan en el país bajo la administración de la Iglesia Católica, y dijo que esto no es una novedad porque el problema de la migración no es un problema local ni estatal, es federal, y descartó que la Casa del Migrante sea un negocio para las Diócesis.
“Nosotros no cobramos porque ayudamos a los que van llegando, y en general nos mueve ayudar a quien lo necesita, y no es nuevo de que el gobierno federal no nos ayude, aunque en el pasado hubo una ayuda buena, pero la Casa del Migrante se sostiene de donaciones de personas de buena voluntad, y el municipio nos da una ayuda mensual”, explicó.
Sobre la tragedia ocurrida en un centro de detención del INAMI en ciudad Juárez, dijo que el sentir de los migrantes a su cargo es de mucho temor, y saben que Nuevo Laredo es una frontera difícil para ellos, por lo que es la última frontera a la que llegarían, “y no se arriesgan a venir como en otras fronteras, pero no creo que se vuelva a repetir”, comentó.
Estas Casas del Migrante católicas están afiliadas a una federación, pero todas están administradas por personal de la Iglesia Católica. Se trata de albergues, casas de apoyo, parroquias, módulos de atención y dispensarios médicos que se dispersan en las regiones norte que administran los misioneros Scalabrinianos.
En el centro las Casas del Migrante surgen de la participación de los fieles católicos con el apoyo de la iglesia católica, mientras que en el sur del país el trabajo se traduce con la participación de las parroquias que abren sus puertas para atender a los migrantes ya los indígenas más vulnerables, pero todas dan protección humanitaria, moral, y espiritual.
Obispos trabajan de la mano
En ese contexto, dijo el religioso que los obispos de Texas y de la frontera norte de México se comprometieron en su reunión más reciente a trabajar de manera conjunta para que al terminar el programa del ‘Título 42’ el próximo 11 de mayo, exista una mayor apertura para el ingreso a Estados Unidos de los migrantes.
Sin embargo, comentó que existe la posibilidad que una vez terminado dicho programa puedan arribar a la frontera ‘muchos’ migrantes, por lo que las dos casas del migrante que administra la Diócesis ya están preparadas para darles atención su se presentara alguna emergencia.
“Existe una red de información, de ayuda y de comunicación, y los apoyos fueron esporádicos en el pasado, pero en este gobierno (federal) se nos quitó la ayuda definitivamente”, lamentó el religioso tras resaltar que el municipio les apoya de manera mensual.
Insistió en que el gobierno federal debe apoyar las casas del Migrantes porque la migración es un asunto federal, y pese a ello refirió que el trabajo que hacen en las Casas del Migrantes es un trabajo que debe hacer la federación.
En la casa del Migrante Nazaret hay en este momento 95 migrantes de varias nacionalidades, principalmente de Venezuela, Cuba y algunos mexicanos, los que llegaron con la intención de solicitar asilo al gobierno estadounidense.


