“En el seminario son muy poquitos está inclusive este año, estamos pensando que va a entrar solamente uno o dos seminaristas, y eso es muy triste. Hay unos grados que están completamente vacíos, un seminarista, hay algunos grados de tercero, de teología donde hay uno, donde hay dos, es realmente crítico, por eso es la propuesta de que nos hinquemos, por medio de la oración la gente tome conciencia de esto”.
Por ello, pide a la gente que ore para que más jóvenes lleguen al seminario y puedan cubrir las 70 iglesias que conforman esta Diócesis.
Informó que actualmente hay 100 párrocos al frente de las iglesias católicas del sur del estado, pero de esa cantidad 20 tienen enfermedades o cumplieron con su misión al alcanzar una edad avanzada, quedando 80 sacerdotes.
“Hay parroquias como la de González que tiene cerca de 40 comunidades y que hay un solo padre, yo creo que estaremos hablando otros 80, otros 100 como para cubrir mínimamente las necesidades de las parroquias”.
Refirió que as cuestiones materiales, los asuntos de las redes sociales,las influencias de otro tipo, es una generación nueva de jóvenes, tienen sus muy buenos valores, pero en cuanto a las crisis de vocaciones les ha costado trabajo jalar y consolidar.
Manifestó que buscan a través de diversos procesos reunir a los jóvenes y próximamente se llevará a cabo un pre seminario a través del que se espera que la gracia de Dios, toque el corazón de los jóvenes.
Ante esta situación han encomendado a los sacerdotes de los más de 70 templos que integran la Diócesis, que al final de todas las misas se pida a las y los asistentes hacer oración de rodillas para que se incremente la vocación sacerdotal y se erradique la violencia en el país.
ACCIÓN DE GRACIAS
Y para dar gracias a Dios ofició misa a las 7 de la mañana en la Catedral de Tampico, el obispo de la Diócesis, José Armando Álvarez Cano, por su cuarto aniversario de que llegó a esta zona.
Expresó que en su estancia en esta ciudad su mayor desafío ha sido la pademia por COVID- 19 en el 2020, luego de que a causa de este virus fallecieron 3 de sus familiares.
“Primero nos tocó el gran desafío de la enfermedad, durante estos cuatro años, enmarcada en crisis de muerte de los propios familiares: mi mamá, mi papá, una hermana, murieron en esta etapa y también a nivel de iglesia, todas las iglesias cerradas como ustedes vieron, el desafío que regresen las personas no lo han hecho. Viene la gente a misa, pero en los grupos no hay un compromiso”.
Continuó diciendo que, “el Señor nos dice que hay que tomar la cruz de cada día, significa tomar nuestros compromisos porque seguir la cruz, significa atender siempre la voluntad del Padre,eso fue lo que llevó a Jesús a la cruz, porque tomar la cruz es vivir con amor cada día en el servicio de los demás”.
