Esto, luego de que ayer autoridades del CREDE informaron que a Tampico llegaron más de 92 mil 500 libros de texto y los tiene ya lo supervisión escolar.
Dijo que como docentes saben que quizás el contenido de los libros no sea el mejor, el cual debería de haber sido consultado tanto como con docentes como padres de familia y expertos en la materia por lo que quisieran que se hubiera evitado toda esta situación.
“Los únicos perjudicados son los alumnos, porque si se entregan o no se entregan el niño está esperando esos libros para poder iniciar el ciclo escolar, que empieza el 28 de agosto, y ahorita ya es la incertidumbre de saber si se va o no a entregar, sí los van a recibir los padres de familia o no”.
Consideró que se está atendiendo una madeja de situaciones indeseables qué se pudo haber prevenido, que se pudo haber evitado si hubieran tomado en cuenta a los maestros y se hubieran hecho foros de discusión, y si hubiera delimitado toda esta situación que se está viviendo.
Expresó que desconocen si ya se entregaron, y cuántos libros de texto se han entregado a los padres de familia, y si dentro del desacato que pudiera darse habrá alguna sanción desde el rango más alto hasta el más bajo.
“No sabemos todavía cuál va a ser el desenlace de eso, lo deseable sería que se interrumpiera la entrega de los mismos hasta que no se aclare si el amparo se va a quedar así o se va a rescindir, ya que esta situación se pudo haber evitado porque los padres de familia les van a entregar el libro y estarán en la disyuntiva de sí lo recibe o no”.
Expuso que no conoce el contenido de los libros, pero considero que debió haberse informado porque si quieren que los padres de familia se involucren ya se les debió haber explicado este contenido; además también se debió haber invitado a todos los implicados en este tema para que hubiera habido una satisfacción.
“No se dio esta consulta, les ganó el tiempo ya están los papás en la compra de los útiles escolares y por ende tienen también que ir a recibir los libros y es una situación contradictoria e incómoda para todos”.
Refirió que el padre de familia no tiene la información suficiente para rechazar el libro por lo que hay que entender al papá y a la mamá, porque el directivo le va a llamar y le va a decir que vaya por sus libros y se van a ver atrapados en una disyuntiva de que no saben qué hacer, y si se preguntará si también está cometiendo una falta al recibirlos.
“Es válido que la sociedad de padres de familia como la las autoridades educativas expongan el mérito por qué se debe de entregar y en medio queda el alumno y el padre de familia que no va a saber qué hacer porque si lo recibo estoy mal y si no lo recibo su hijo no va a tener un libro de texto situación que se debió haber evitado a nivel Federal”.
Por eso, invitó a los padres de familia que se vayan informando sobre este tema antes de recibirlo, porque es muy válido que el papá pida una explicación de la situación de los libros.
“No se cuenta con los elementos fehacientes para rechazar o no el libro no se conoce el contenido; entonces, sí el contenido del libro atenta contra valores morales, los padres de familia deben de inculcar en la casa los valores morales y hacer el acompañamiento cuando los alumnos cuenten con los libros, no solo decir no los veas sino que tienen que involucrarse predicarle al muchacho a la naturaleza del contenido del libro y orientarlo porque si no eres aparte el muchacho también va a estar a la deriva”.
Reiteró la invitación para que docentes y padres de familia se involucren en el tema y busquen la mejor sinergia para que el muchacho este bien asesorado, y no tenga problemas a la hora de la evaluación por no cumplir con la planeación que el maestro tiene.
