La paciencia

0

El título de hoy tiene tres acepciones, todas por el mismo estilo de tal manera que es muy entendible el término. Desde esta perspectiva puedo escribir que es “La paciencia es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse… capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas… facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho”.
Precisamente el título se refiere a esa capacidad del mexicano para esperar, para padecer o soportar la actitud burocrática del personal de esa institución médica y hospitalaria fundada en diciembre de 1959 por el presidente Adolfo López Mateos (1958-1964), el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Hablo de burocracia del ISSSTE para referirme a la Clínica Hospital Victoria, donde un jubilado solicita un Certificado de Salud de esa dependencia, pues fue invitado por la Asociación Pro dignificación de Jubilados del ISSSTE e IPSSET, delegación Tamaulipas, a un viaje de Jubilados, pero es requisito la autorización médica.
El caso es que el jubilado de Educación Pública, fue enviado a la Clínica de Medicina Familiar, donde se presentó a eso de las 8:30 AM, concretamente al consultorio 8, solo que la puerta nunca se abrió y en el Área de Atención al Derechohabiente le informaron que ese trámite era en el edificio de junto (hospital), en la dirección o en el área homóloga a esta.
El septuagenario profesor encaminó sus pasos, para que le dijeran en Atención al Derechohabiente que tenía que esperar a una empleada que andaba en su hora de almuerzo. Por lo que decidió ir a la dirección de ése edificio, donde una doctora buscaría el área que debiera atender la solicitud.
Después de un tiempo razonable, la amable médico, regresó para indicarle al maestro jubilado, regresara al edificio de Medicina Familiar y se presentara con el Dr. Torres o la Dra. Liliana, ellos finalmente resolverían la solicitud.
La paciente Dra. Liliana dio la indicación para que se solicitara una consulta y el médico familiar atendería la solicitud… Después de varios trámites y por una atención especial la cita se concluyó la para las 12, mediodía… El pero… la credencial de jubilado no estaba actualizada, por lo que había que actualizarla.
Reunidos los requisitos para renovar la credencial y después de hacer una fila de poco más de 10 personas, el amable empleado que antes había atendido señalando los requisitos, dio la noticia que para los jubilados el trámite de actualización de credencial era en la Subdelegación del ISSSTE, por la vieja Torre de Cristal.
La cita médica estaba concretada a las 12:00 AM., y el maestro puntual estuvo desde 20 minutos antes, solo que a eso de las 14:20 hrs. la doctora del consultorio seguía nombrando pacientes, pero no el del jubilado.
EL maestro jubilado se atrevió a preguntar la hora en que sería recibido, pues a pesar de la hora de la cita, llevaba más de dos horas en espera… Finalmente en 10 minutos el profesional del gis y pizarrón, salió satisfecho con su certificado de salud, en la mano, listo para entregar y reunir los requisitos del viaje.
Es una pena que una institución, inicialmente fundada para los profesores de México, a petición del naciente Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a 63 años de su fundación, siga cometiendo los errores de siempre.
Hace cuánto tiempo, un dirigente de los maestros jubilados, precisamente exigía la remoción del director de la Clínica Hospital, porque lejos de soluciones, obstaculizaba la salud de los pacientes.
El maestro jubilado que ahora reporta su experiencia, estuvo no menos de siete horas en esta dependencia, mientras se puede leer que el objetivo del ISSSTE, en teoría, “…es otorgar a los servidores públicos, pensionistas y demás derechohabientes sujetos al régimen de su Ley, los seguros, prestaciones y servicios establecidos con carácter obligatorio, para lo cual conduce sus actividades en forma programada, con base en las políticas que para el logro de los objetivos y prioridades…”
Asociaciones, sindicatos, agrupaciones, etc., continúan insistiendo sobre una mejor calidad en los servicios que el ISSSTE presta y pese a las promesas verbales, a los compromisos por escritos que se firman con bombos y platillos, el servicio sigue siendo burocrático y si no es por la paciencia… la gente hasta muere.