Los maestros de Tamaulipas cumplirán una semana de paro laboral convocados por la Sección 30 del SNTE, debido a que su líder ha buscado la solución a por lo menos 22 problemas entre laborales y de prestaciones que se han venido acumulando en una buena parte de trabajadores de la educación del estado.
El Barón de Villagrán, Arnulfo Rodríguez Treviño, auténtico líder magisterial, avecindado de hace décadas en la fronteriza Nuevo Laredo, intentó desde el inicio de su nueva gestión en la Sección 30, solucionar la mayoría de esos 22 temas que han sido un conflicto para los trabajadores de la educación.
Lamentablemente, los esfuerzos de las autoridades educativas del estado, desde su titular hasta importantes funcionarios del primer nivel de SET, han sido insuficientes para evitar el estallamiento del paro. Mucho han tenido que ver la inexperiencia y prepotencia de otros funcionarios.
Dicho con verdad. La convocatoria sindical fue que todos los maestros con deseos de unirse al paro de maestros podrían sumarse, cuidando de no suspender labores frente a los grupos.Solo que los enojos docentes se fueron sumando poco a poco hasta que en cuestión de días un alto porcentaje magisterial se unió a la lucha ahora generalizada.
Como antecedente histórico en 1996 en el gobierno de Manuel, El Sombrerito Bailador, Cavazos Lerma, matamorense de nacimiento y avecindado de la CDMX la mayor parte de su vida, costó a Tamaulipas poco más de 350 millones de pesos que tuvieron que pagar a los maestros por adeudos acumulados.
La cuestión ahora es ¿De cuánto será deuda que se ha juntado en favor del magisterio tamaulipeco?
Entre Arnulfo y Lucía Aimé Castillo Pastor, (Sección 30 y SET) hay mucha relación en el mundo magisterial porque el de Villagrán es egresado de la Normal de Tamatán, centro de trabajo del Profr. Rigoberto Castillo Mireles (QEPD), abuelo paterno de la titular de Educación de Tamaulipas.
Particularmente Castillo Pastor desde muy joven ha laborado en distintos cargos de la administración en la Secretaría de Educación Federal, incluso sin filiación partidista y en todos los rubros demostró madurez y habilidad para manejar situaciones difíciles.
Esta vez, como titular de la educación se encuentra con problemas mayúsculos y que, por pésimas asesorías en este conflicto y la falta de un presupuesto para cumplir las demandas, lejos de llegar a situaciones favorables, provocan enconos mayores.
Por el momento, cierran una importante arteria vial en la capital del estado, pero también de los Centros Regionales de la Educación en algunos municipios que corren la misma suerte.
Quienes saben de este tipo de conflictos opinan que Lucía Aimé no debe salir de SET, porque ello significaría un golpe político al gobierno estatal de AVA y quienes mandan a nivel federal no verían con buenos ojos esta pérdida de poder en Tamaulipas.
Los comentarios de los analistas políticos aseguran que, desde el viernes por la noche, ya se encuentran en pláticas equipos de Luisa María Alcalde, titular de la SEGOB y de Alfonso Cepeda, del SNTE.
Las especulaciones sobre la salida de Castillo Pastor se escuchan con mucha insistencia, incluso desde la tarde del sábado se manejó el nombre del Lic Hugo Fonseca quien posa en una ¿foto? -dicen arreglada- con el gobernador y el líder del SNTE, Alfonso Cepeda Salas. Algunos rumores aseguran que Fonseca no tiene nada de profesor y desconoce todo lo referido a las escuelas.
La amenaza de no pagar la quincena 17 (primera de septiembre) a los maestros paristas fue un cerillo que amenaza avivar el fuego que ilumina el paro magisterial, aunque los sabedores serios del tema, opinan que por más inexpertos que sean los operadores políticos del estado, bien saben se meterían en un problema que el mismo presidente tendría que intervenir para apagarlo.
La opinión pública está dividida porque hay quienes están a favor y otros (pocos) en contra de los maestros paristas, pero las muestras de apoyo, como las que se dieron de Altamira y Matamoros, que llegaron al son de la batucada y gritando porras al de Villagrán, denotan su aprobación a la lucha.