Se acaba 2023

0

Diciembre es quizá el mes que despierta emociones encontradas y no solo para los nacionales puesto que, en todo el mundo católico, protestante, adventistas y de todas las creencias religiosas y hasta los ateos, fácilmente nos dividimos en alegres y nostálgicos.

El anuncio de la llegada de un nuevo año, para muchos es sinónimo de esperanza, de anhelo, de confianza por mejorar una o toda una situación general o específica.

Para los mexicanos optimistas, la buena noticia para ahorrarse en la compra de una unidad automotriz usada, el gobierno de la República publicó en el Diario Oficial de la Federación de este 29 de diciembre como regalo de fin de año, se decreta la prórroga de otros tres meses (90 días) para la Regularización vehicular en 16 Estados del país.

Renglón aparte rescato de los archivos personales una columna publicada en el 2020, cuando escribo “…seguro recordará el lector a un hombre muy singular de la comunicación regional y de las familias…en el micrófono de Organización Radiofónica Tamaulipeca (ORT).”

Me referí a la imagen de Don Carlos Adrián Avilés Bortolussi, quien con su carácter alegre, jovial, entusiasta y sensible colaborador, inspiró a los victorenses para que impusieran su nombre a una importante avenida de la ciudad que lo albergó desde su juventud, además de imponer su nombre a la Escuela Preparatoria Federalizada Nocturna para Trabajadores.

Carlos Adrián Avilés lo mismo narraba con singular alegría todos los partidos de sus Correcaminos, caracterizándose como un gran promotor deportivo, antes y después de su nombramiento como Director del Deporteen Tamaulipas (1975-1980) con el gobierno de Don Enrique Cárdenas (1927-2018).

Desconozco si Avilés fue autor de aquél “Llegaste como las vacas de Cruillas”, pero sí lo repetía con pícara simpatía de forma tal que quienes lo conocimos, sabíamos que había más detrás de esa expresión.

El avecindado en Victoria capital, contribuyó a la construcción del Hospital Infantil de Cd. Victoria, así como el del Reloj monumental de la Catedral de Nuestra Señora de Sagrado Corazón de Jesús y quizá ha sido el único promotor de los maratones radiofónico.

Para Carlos Adrián Avilés, Victoria fue su hogar, su centro de inquietudes e impulsor desde los micrófonos radiofónicospara promoveraquello de“Cd. Victoria, Ciudad Limpia… Ciudad Victoria, Ciudad, Amable.”

Muy lamentable pero real, del dicho de don Carlos Adrián solo quedan recuerdos en la calle y la prepa con su nombre. Su filosofía “Ciudad Victoria Limpia, Ciudad Victoria Amable…” quedan solo el recuerdo y para muchos un anhelo extraviado.

Desde la ausencia del micrófono de Carlos Adrián, hombres y mujeres han llegado ala alcaldía de la capital de Tamaulipas y ni siquiera poco han hecho por conservar por lo menos el anhelo de “Limpia y amable”.

Pareciera que la filosofía que el de Saltillo intentó inyectar a los victorenses, para ver una ciudad bella por su limpieza, nos topamos con camiones recolectores de basura que no solo son ausentes o tardan hasta una semana en pasar para cumplir su tarea.

No solo Victoria dejo de ser limpia, sin basura. La oscuridad de las calles también la ensucian con el solo temor de caminar y ser sorprendido por las malas intenciones de un truhan o caer en un agujero, de esos muchos que hay en la vía pública.

El trienio que termina es el único donde los trabajadores de limpieza se rebelaron ante el presidente municipal, tirando la basura frente a su domicilio particular y más, algún periodista hizo público el video donde el Alcalde entra a su oficina por la azotea del edificio del 17 Hidalgo, en clara evidencia de no ser interceptado por los ciudadanos.

Sin duda que el ideal de Don Carlos Adrián Avilés nunca fue equivocado, hay quienes aspiramos a vivir en una ciudad limpia, es justo.

Será de justicia que, desde el Alcalde, el Cabildo y los empleados no solo están reprobados. Lo ideal es que debieran ser juzgados y sancionados conforme al marco legal del Municipio.

La poesía del británico Joseph RudyardKipling (1865-1936) que Don Carlos Adrián solía repetir al finalizar su Alegría Matinal en la radio:“Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino sólo cuestas que subir, cuando tengas poco haber, pero mucho que pagar, y precises sonreír aun teniendo que llorar, cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, descansar -hermano- acaso debes, pero nunca desistir.”

Belleza de poema¿verdad? Ojalá volvamos al intento.