Cd.Victoria,Tamaulipas.-La violencia vicaria es una realidad cotidiana en Tamaulipas, las mujeres que son víctimas de ella, han llegado hasta el suicidio, aunque murieron antes de quitarse la vida.
“ Sufrir violencia Vicaria es estar muerta en vida, eso lo aseguran las madres que por años han sido separadas de sus hijos, embargadas, obligadas a pagar pensión, por las triquiñuelas legales que acostumbran usar quienes fueron sus maridos”. ha dicho la activista , Nury Violeta Romero Santiago.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas capacitó a las y los servidores públicos a través del curso “Violencia Vicaria y Protocolo de Actuación en Casos que Involucren a la Niñez y Adolescencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”.
La actividad académica tiene la finalidad de reforzar conocimientos respecto al concepto, modalidades y elementos del delito de violencia vicaria, además del estudio de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y del Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género; así mismo se abordó el marco normativo aplicable en casos donde se involucre a la niñez, así como la realización de entrevistas acorde al protocolo establecido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Es de mencionar que la violencia vicaria consiste en utilizar a los hijos como una vía para infringir dolor, angustia y daño psicológico, valiéndose de los hijos para causarles daño físico, moral y orientarlos a que merme la relación con la madre o el padre.
Se trata de un fenómeno que ha reconocido como grave en el compendio de la violencia de género, y familiar.
Este tipo de violencia contra las mujeres puede tener diversas manifestaciones, pero entre las más comunes se encuentran:
Amenazas de llevarse a los niños y niñas, quitarle la custodia o incluso matarlos. Aprovechar la presencia de los hijos e hijas para insultar a la madre, hablar mal de ella, humillarla y amenazarla.
Signos que delatan violencia vicaria:
-Manipular a los hijos para que se pongan en contra del otro progenitor e incluso le insulten, le agredan…
-Utilizar a los hijos o los temas de éstos, para hacer daño al otro progenitor.
– Coaccionar, chantajear y manipular a los hijos para que se pongan en contra del otro progenitor.



