-El PRI ya tiene liderazgo, aunque no tenga dinero, dice.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Surgida de las filas del legendario líder cetemista Pedro Pérez Ibarra, e integrante de las fuerzas básicas de un Partido Revolucionario Institucional (PRI) que fue poderoso e imbatible durante 80 años, Leticia Barrera Garza toma la batuta de un instituto político económicamente quebrado, políticamente flácido y con una muy delgada militancia de apenas 10 mil ciudadanos.
Priista con 50 años de militancia, regidora y luchadora social, Lety, como le dicen sus amigos, se dice orgullosamente priista, partido al que menciona que nunca abandonará, y menos ahora que es dirigente municipal, un sueño que confiesa anheló desde hace 20 años, pero que nunca se le dio.
“Ahora con la presidencia de mi partido, soy la dirigente que yo esperaba hace mucho tiempo, pero las oportunidades no se daban, Y hoy me da una inmensa alegría el haber sido nombrada presidenta del PRI municipal”, explica orgullosa.
Lety fue entrevistada afuera de la presidencia municipal. Amable, dispuesta y siempre sonriente, acepta el reto: “¿Qué voy a recoger de mi partido? He recogido tanto, y hoy tendré las fuerzas para ir al Territorio y recoger a toda esa gente que no ha sido invitada, y estaré tocando puertas todos los días”.
Sencilla como siempre ha sido, Leticia Barrera dice que ahora sí toda la estructura territorial que se fue a otros partidos la unirá en torno a un solo proyecto político y social, trabajo que inició desde el uno de octubre del año pasado, cuando Fernando Castillo soltó las riendas al igual que la oportunidad de figurar como eventual regidor en las elecciones del 2027.
Ante las críticas de ser regidora de un partido agonizante, y que pronto se afiliaría a Morena como otros priistas lo han hecho, no solo lo rechazó, sino que juró que nunca cambiará de color partidista, pese a que el PRI esté en quiebra.
“Nunca dejaré al PRI aunque ahora sea un partido chico”, expresa seria pero con una amplia sonrisa que refleja el gran compromiso de recomponer el rumbo del PRI con miras a las elecciones del 2027, cuando sea renovada la presidencia municipal, las diputaciones locales y todo el cuerpo edilicio.
El inicio y la experiencia
Pero Lety ya cuenta con una amplia experiencia en el terreno político de su partido. Fue coordinadora, operadora política, secretaria de varios espacios políticos, periodista incipiente, candidata en el 2021 a diputada local por el Primer Distrito, en sustitución de Cristina Bacerra, al lado de su fórmula, el ex dirigente y ex regidor Jesús Valdez Zermeño (+), quien disputaría el segundo distrito.
“Nunca imaginé que obtendría 9 mil votos y que Enrique Rivas estaría por debajo de mí, pero eso fue parte del trabajo realizado”, señala.
Fue en 1973 cuando Lety ingresó a las filas del PRI a la edad de 16 años, y apoyada por el dirigente cetemista Pedro Pérez Ibarra
Con esa experiencia se aventó, como ella dice, a las campañas, y así lo hizo con la alcaldesa Mónica García Velázquez y en el primer período de Horacio Garza Garza, “y recuerdo que también estuve en la campaña de Ricardo de Hoyos Arizpe y en la de Héctor Canales.
Mención especial hace de Arnulfo Tejada Lara, de quien dice ha sido uno de los mejores operadores políticos que ha tenido su partido no solo en Nuevo Laredo sino en todo Tamaulipas.
“Soy priista de hueso colorado y no volé a otros partidos y nunca lo haré, pero veo que Viviano hizo mal al dejar al PRI por otro partido, pero espero que en su momento reaccione al igual que otros que también dejaron al PRI”, expresa convencida.
De Cristabel Zamora, una de las mejores mujeres líderes que ha tenido el PRI, dijo que sigue siendo líder, partido al que dejó por decepción porque el partido no se le dio, y porque no obtuvo la votación que esperaba durante las elecciones del 2021, cuando compitió por la presidencia municipal.
Reflexiona: “Para tener una votación alta hay que trabajar, porque si no se trabaja en el Territorio y nos sentamos, pues nunca vamos a tener esa votación. Por eso soy regidora todos los días en el sector que me tocó, y fue mi partido el que me puso aquí, nadie más”.
Aunque su trabajo será el de ser regidora y dirigente al mismo tiempo, dice Lety que ser regidora es una responsabilidad porque tiene que rendir cuentas a su partido, pero ser presidenta del PRI es para Lety una mayor responsabilidad porque su deseo es regresar a los primeros peldaños de la lucha política en la ciudad.
Aunque la tarea no será nada fácil para ella, dice que Nuevo Laredo necesita del PRI, y le da rienda a un viejo adagio político nacido en su partido: “Estaríamos mejor con el PRI, y le vamos a dar el lugar que se merece”.
Un partido en bancarrota
El 31 de marzo Leticia Barrera recibió un partido en bancarrota, debilitado, pobre, sin recursos y con un presupuesto incierto, al recibir cada mes un aproximado del millón 200 mil pesos que el Comité Ejecutivo Nacional envía a Tamaulipas para el reparto a los comités municipales.
Aun así, dice que el trabajo que se debe hacer se debe hacer por vocación de servicio y casi sin recursos, pero el PRI se descompuso por la falta de liderazgos, los que se alejaron de los sectores y de las organizaciones.
“Voy a platicar con el PRI estatal para que ese recurso se aplique cuando venga la próxima elección, y nadie tiene porque quedarse con el dinero”, abunda tras señalar que pronto habrá sorpresas, y que una de ellas es que ahora sí el PRI tiene liderazgo aunque no tenga dinero.