El título de hoy tiene su fundamento en la sabiduría popular “…interpreta los
chismes, habladurías o comentarios y réplicas intrascendentes entre dos o más personas, a
menudo sin fundamento o en forma de pequeñas discusiones o altercados.” La frase
proviene de antiguas formas del verbo ‘decir’, como ‘dime tú’ y ‘te diré yo’ y alude a un
intercambio constante de palabras o cotilleos sin gran importancia que provoca, hasta cierto
punto, inquietud social.
El título es la relación que surge por la extracción del presidente venezolano, Nicolás
Maduro, y las declaraciones posteriores del neoyorkino Donald Trump y la posibilidad de
intervención militar a México para combatir a la delincuencia organizada.
Adicional a lo anterior, podemos apuntar que kilómetros y kilogramos se han escrito
sobre la división social que Tartufo -el de Macuspana- provocó en poco más de seis años en
la población mexicana, catalogando a unos de ‘Fifis’ y en respuesta surgieron los ‘Chairos’.
Es decir, los que están en contra y a favor del inquilino del rancho en Palenque.
En las redes sociales surgió una carta dirigida a la presidente Claudia Sheinbaum y
como remitente aparece la periodista regiomontana Susana Uresti, con más de 20 años de
trayectoria en radio y televisión y fue conductora fundadora de Milenio Televisión y ahora
en noticiero matutino en Radio Fórmula.
Por razones de espacio suprimo algunos párrafos, sin omitir la esencia del mensaje:
“Señora Presidente: ¿A quién Defiende Realmente? Hoy me dirijo a usted, presidente
Claudia Sheinbaum y a todos los mexicanos que escuchan su discurso patriótico, ése que
promete defender a la nación de las ‘amenazas extranjeras’, especialmente de Donald
Trump, quien ha insinuado una posible intervención militar en México para combatir al
crimen organizado.
Bajo la bandera de la soberanía nacional, usted nos llama a cerrar filas contra un
‘enemigo externo’, mientras que el verdadero enemigo sigue creciendo desde dentro,
protegido -en parte- por las decisiones de su gobierno. La amenaza de Trump es retórica,
aunque la amenaza que enfrentamos día a día en nuestras calles no lo es.
El crimen organizado, declarado como un grupo terrorista por nuestros vecinos del
norte, ha sembrado el terror en nuestro país durante décadas, porque las comunidades viven
secuestradas por la violencia, las extorsiones, los feminicidios, los desplazamientos y la
impunidad…”
De la larga carta -presumiblemente firmada por la comunicóloga regiomontana- solo
son cito tres párrafos que tomo como ejemplo del pensamiento generalizado de un grupo –
quizá mayoritario- de mexicanos inquietos por lo que sucede dentro y fuera de los límites
territoriales del país.
No es la única periodista que expresa las ideas que aquí se resumen, sin catalogarlos
enemigos del gobierno, más bien, somo mexicanos preocupados de la desestabilidad social
en la que vivimos en el 90 % del territorio nacional y que tenemos la convicción de salir
avante.
En México vivimos una desestabilidad social muy delicada, no por culpa de un solo
gobierno o persona, son muchos los funcionarios de ayer y hoy quienes de una forma u otra
han equivocado las tácticas, métodos y estrategias para impedir el crecimiento de la
delincuencia organizada, de la que ahora la sociedad sufre las consecuencias.
Uno de los problemas colaterales es el pensamiento hasta de legisladores que están
convencidos de que ‘los malos’ son grandes empleadores por las bajas (muertes o
encarcelados) que ‘sufren’. En otras palabras: La delincuencia organizada dicen genera
empleos que el gobierno y la iniciativa privada son incapaces de crear.
La carta es fuerte y hasta en Tic Toc el presidente Vicente Fox Quezada (2000-2006)
ya filmó su mensaje de inquietud, invitando a la presidente Sheinbaum para que se decida a
actuar por ella misma, sin depender del de Palenque.