La expresión como el título de hoy, se refiere a vender a bajo precio, con poca o ninguna ganancia, es una frase utilizada en varios contextos para formular un sentimiento de conformismo o falta de ambición. Aunque en un contexto más amplio, puede reflejar la idea de que, a pesar de las circunstancias, se mantiene un estado de satisfacción,aún inconforme.
Esto último es aplicable a en nuestro México,donde el dicho es atribuido a las personas que venden tamales y completa la expresión es: “Está como las tamaleras, mal y vendiendo”
El dicho podemos aplicarlo en toda su magnitud por los escándalos hacia el interior del partido presidencial, ése fundado por el Tartufo de Tabasco, refugiado en Palenque Chiapas, cuando nos enteramos de situaciones tan irregulares que ya hasta parecen normales cuando dejan de sorprender.
Sin seguir un orden específico podemos citar el caso del senador Gerardo Fernández Noroña y sus excéntricos viajes con su residencia veraniega en Tepoztlán: despilfarro.El también senador Adán Augusto López Hernández y su ‘Barredora’ además de los escándalos de corrupción en negocios nada claros.
Se ha publicado, principalmente en redes sociales, la presumible comisión de delitos de funcionarios de primera línea, incluso actuales o excolaboradores a nivel de secretarios de Estado.
Se suman los múltiples escándalos de exgobernadores, gobernadores, diputados, alcaldes, burócratas de los tres niveles de gobiernos -particularmente morenistas- incluso la cancelación de visas americanas porque la administración de Donald Trump investiga lo mismo que a cárteles mexicanos, que a empleados federales, estatales o municipales.
Hablando de escándalos, podemos citar el caso de Baja California, cuando hace unos meses nos enteramos de la cancelación de la visa gringa de Carlos Torres Torres, esposo de la actual gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda y quien se dijo, también sufrió la misma sanción en mayo pasado. Aunque declaró a la prensa nacional que desconocía los motivos gringos.
Recientemente el periodista de la Revista Proceso, Mathieu Tourliere, publicó que “La presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), Vania Pérez Morales, urgió este miércoles a Marina del Pilar Ávila Olmeda para separarse de su cargo por razones de ‘integridad pública’…”
La recomendación de la funcionaria federal se dio después que la política norteña de Baja California identificada con el partido Morena, reconociera que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene abierta una investigación contra su exesposo, Carlos Torres Torres, por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
La titular del Sistema Anticorrupciónhizo eco dela ola de denuncias públicas, por lo que durante una conferencia de prensa de la gobernadora conde confirmó la existencia de investigaciones contra su exesposo y quien ostentaba el cargo de encargado de proyectos estratégicos en su administración estatal.
La carpeta de investigación de la FGR revela que el exesposo de la gobernadora y funcionario del Gobierno de B.C., pertenecía a una red dedicada a la extorsión, el tráfico de armas, el tráfico de drogas y el lavado de dinero.
El asunto tomó un color más severo cuando las autoridades del país vecino país dejaron en claro una investigación contra Carlos Torres, aunque también había una serie de indagaciones contra políticos mexicanos, presuntamente vinculados con grupos criminales.
Quizá sitiada por las múltiples preguntas de la prensa local y generando agria polémica por la falta de respuestas convincentes, el 8 de octubre la gobernadora anunció estaba ‘en proceso de divorcio’ con Carlos Torres, aunque agregó que lo respeta ‘mucho’, refiriéndose a él como ‘un gran hombre y un gran papá’.
Volviendo al título, los líderes abiertos y encubiertos del partido presidencial, saben que están como “Las tamaleras: Mal y vendiendo”.