México se ha puesto de moda para diversos funcionarios del gobierno de España: la semana pasada, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, visitó la Ciudad de México para ultimar los detalles sobre la próxima Cumbre Iberoamericana que se llevará a cabo en Madrid, en noviembre.
Para el gobierno del presidente Pedro Sánchez es muy importante lograr la mayor presencia de líderes latinoamericanos para que esta Cumbre no sea un fracaso. Y, para ello, requieren el respaldo de mandatarios de países como México y Brasil.
Nada augura con total exactitud, que el actual mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pueda repetir mandato: habrá elecciones a principios de octubre y la Cumbre será justo un mes después. Así es que está en el aire la presencia de Lula.
Por tanto, habrá que tirar de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ya mostró su buena disposición para relanzar las relaciones entre ambos gobiernos, tras su visita relámpago a Barcelona, de hace unos días.
En España, solo llegan puras malas noticias de México. Aquí se habla de las miles de personas desaparecidas; del control del narcotráfico en las instituciones y prácticamente del Estado así como de los casos contra funcionarios de MORENA. El más reciente, las órdenes de detención de la Fiscalía de Estados Unidos contra quien era, hasta hace poco, gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha. Lo acusan de estar vinculado y facilitar el narcotráfico al Cártel de Sinaloa.
La comunidad mexicana que vive en España, cada vez más creciente, y que se acerca a los 80 mil residentes de manera legal no es votante de MORENA. De hecho, en el recuento de votos migrantes en el país ibérico, Sheinbaum perdió las elecciones contra Xóchitl Gálvez.
Los mexicanos que viven en España han llegado huyendo de la delincuencia y de la inseguridad; a varios les han matado a alguien; o los han secuestrado o extorsionado los cárteles así como el crimen organizado. Es decir, no han dejado su país por gusto, sino por necesidad.
A COLACIÓN
Ahora, será Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien arribará a México en una gira de diez días que la llevará a Ciudad de México; así como a otras partes del país.
El motivo principal de esta gira de trabajo en México es la presencia de Díaz Ayuso en un emotivo homenaje que será realizado al conquistador Hernán Cortés en la catedral metropolitana.
La presidenta madrileña ha sido muy crítica no solo contra el anterior presidente, Andrés Manuel López Obrador, también ha lanzado varias consignas contra la actual mandataria Sheinbaum. De hecho, se refiere al gobierno como narcogobierno.
Desde la Comunidad de Madrid explicaron que: “La agenda institucional de Díaz Ayuso también incluye su asistencia a la Gala de los Premios Latino de Cine en Xcaret Riviera Maya; la vista a la Basílica de Santa María de Guadalupe y un encuentro con los representantes de las 14 casas regionales de España en México”.
Según han informado desde el gobierno regional, durante su estancia, Díaz Ayuso acudirá a una serie de actos entre los que destacan cuatro encuentros con empresarios, organizaciones económicas e inversores mexicanos y reuniones con compañías internacionales de construcción como CEMEX.
En Aguascalientes, la presidenta madrileña, recibirá la Medalla de la Libertad del Congreso y el Ayuntamiento le hará entrega de las llaves de la ciudad y un reconocimiento por su defensa de la Hispanidad. Y, en la Feria de San Marcos, visitará el estand de Madrid.
“Será una gira intensa con varios encuentros institucionales con los gobernadores de Querétaro, Chihuahua y Guanajuato y habrá una reunión con la alcaldesa de Cuauhtémoc. La presidenta de la Comunidad de Madrid asistirá también a actos académicos con estudiantes y la comunidad educativa de la Universidad de la Libertad y el Instituto Tecnológico de Monterrey”, explicaron fuentes oficiales.
Sin lugar a duda, no pasará desapercibida su visita. La presidenta madrileña goza de una enorme popularidad en España y no solo es muy querida en Madrid… hay incluso quienes la ven como futura presidenta de España. La primera mujer presidenta de España.