El FMI sentencia: “Esto puede empeorar”         

En su encuentro en Washington, el FMI y el Banco Mundial, han vuelto a tomarle el pulso a la economía mundial y han reajustado las estimaciones de crecimiento. Los ejecutivos presentes coincidieron en señalar que la prolongación de la crisis energética solo dejará un daño mayúsculo, tanto a corto como a mediano plazo.

Antes de la guerra, el FMI había pensado incluso elevar una décima su perspectiva de PIB global, finalmente ha decidido no hacerlo, modificando además una serie de recomendaciones bajo la advertencia de que los escenarios para este año podrían, incluso empeorarse, en la medida que los precios del gas y del petróleo se mantengan cada vez más elevados y suceda durante un tiempo prolongado. “El impacto del shock será aún mayor en el crecimiento y la inflación”.

“La economía mundial apenas había comenzado a estabilizarse de las presiones presentadas en 2025 cuando una escalada del conflicto en Medio Oriente introdujo una nueva capa de disrupción a través de los mercados energéticos y las cadenas de suministro”, señaló el organismo multilateral.

Para este año, la previsión de crecimiento se estima a la baja en 3.1% lo que significaría crecer cuatro décimas menos respecto del PIB de 2025 ubicado en 3.4 por ciento. Pero, el FMI matiza que esta previsión es tomando en cuenta un escenario moderado con una inflación global proyectada en 4.4 por ciento.

Es decir, siempre y cuando, no se prolongue la guerra más de un trimestre y los precios del petróleo no superen los 100 dólares por barril de manera continuada y prolongada; y el precio del gas no aumente más allá de un 100 por ciento.

En este juego de suma cero, los economistas técnicos del FMI están muy vigilantes de la duración del conflicto: “La intensidad del daño en el tejido económico dependerá de la duración y de la escalada de los precios de los energéticos intensificada en días; en semanas; y luego en meses”.

A COLACIÓN

El escenario es tan cambiante, tan incierto, tan volátil y tan voluble, que el mismo FMI en su elaboración del Informe sobre la Perspectiva Económica Mundial de abril, advierte que sus estimaciones y proyecciones podrían cambiar en tanto se logre un alto al fuego sostenible en Irán y se recuperen las condiciones de seguridad en la zona. “Sin embargo, seguimos siendo cautos”.

En sus estimaciones recién presentadas se observa cómo nuevamente, la región asiática es la que muestra la mayor fortaleza para salir adelante de otro shock y son las economías avanzadas las que más debilidad muestran.

Para 2026, las economías avanzadas podrían tener un PIB promedio de 1.8% con los países europeos, con los crecimientos más castigados, incluso algunos rozando la recesión: la zona euro tiene una estimación de PIB de 1.1% hay países como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido que ni siquiera llegarían a crecer 1% este año. La economía española es un de las más resilientes de Europa con un PIB esperado de 2.8 por ciento.

En cambio, en Asia son China e India, las que más resisten a pesar de una nueva disrupción grave en el sentido del impacto energético y de que ambas economías son importadoras netas de gas y de hidrocarburos; las estimaciones del FMI anticipan un PIB de 6.5% para India y de 4.4% para China, aunque es verdad, que ambas economías, bajaran su ritmo de crecimiento en comparación con 2025 pero no tienen la situación de las economías europeas.

Ahora bien, son todas estimaciones tempranas de una guerra temprana y de hecho, el FMI advierte que la erosión económica con una mayor inflación dependerá del tránsito hacia escenarios más adversos en los que se llega a contemplar una estanflación y hasta una recesión.

“Un conflicto, más largo y más amplio; así como una fragmentación geopolítica cada vez peor y una reevaluación de las expectativas en torno a la productividad impulsada por la Inteligencia Artificial o nuevas tensiones comerciales podrían debilitar significativamente el crecimiento y desestabilizar los mercados financieros”, indicó el FMI.

De hecho, el organismo internacional se plantea dos alternativas: una adversa y, otra, severa. En la adversa, el conflicto en Irán se prolonga varios trimestres con el estrecho de Ormuz colapsado y precios del petróleo alrededor de 100 dólares por barril y de 75 dólares en 2027; y el gas con un aumento del 160% en Europa y Asia. En este caso, solo los alimentos básicos subirían un 2.5 por ciento.

“Aquí el crecimiento mundial bajaría 0.8 puntos porcentuales hasta el 2.5% y la inflación global sería 1.5 puntos superior y llegaría a 5.4% con el impacto concentrado en los precios de la energía y su traslado sería a todos los sectores”, remarcó el FMI.

En la otra alternativa que califica como severa, el FMI, estima precios al contado del petróleo superiores a los 110 dólares y más bien cercanos a 125 dólares en 2027; con un precio del gas aumentando 200% en Europa y Asia y los alimentos básicos encarecidos un 5% este año y 10% en 2027.