La semana pasada algunas publicaciones periodísticas -incluyendo las redes sociales- difundieron la nota sobre la entrega de premios a varias ciudades de Tamaulipas, aunque dicho sea con verdad, estamos acostumbrados a que cada alcalde presume premios donde no faltan los comentarios ¿mal? intencionados, sobre la compra de los mismos, como los grados de Doctor Honoris Causa de ‘universidades patito’ a ciertos practicantes de la política.
Esta vez me referiré a los premios a ciudades tamaulipecas referidos a la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), una organización con sede en Madrid, España que reconoce a ciudades, organismos públicos y empresas destacadas por sus buenas prácticas ambientales.
Entendí que los reconocimientos son de carácter internacional y los más importantes en materia de limpieza urbana, gestión de residuos y sostenibilidad ambiental, por lo que, este 2026, el galardón fue entregado en la capital española durante la Feria Internacional del Urbanismo y del Medio Ambiente (TECMA).
El Premio Escoba de Oro 2026 fue entregado a Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas como una de las ciudades reconocidas a nivel internacional por sus esfuerzos en materia de limpieza pública y protección del entorno, fue Beatriz Vela, del Instituto de la Juventud, quien representó a Eduardo Abraham Gattas Báez, alcalde tamaulipeco.
No hay error, los comunicados de prensa, emanados de la misma Presidencia Municipal, señalan que La Escoba de Oro 2026, fue otorgado Por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS) a la otrora Ciudad de Las Cotorras.
Se supone que el organismo ambientalista hace el reconocimiento público a ciudades, organismos públicos y empresas que destacan por sus prácticas en limpieza urbana, gestión de residuos y sostenibilidad ambiental. Lo extraño del tema es que los ciudadanos de a pie, desconocemos completamente de los métodos, técnicas y procedimientos que las autoridades municipales de Victoria practican en el tratamiento y manipulación de residuos humanos y materiales, cuando en realidad estamos reprobados en la recolección de basura urbana, pues ya hasta estamos acostumbrados a ver montones de basura en zonas fuera del centro de la capital.
La ciudadanía desconoce cualquier esfuerzo del gobierno de Gattás Báez para la mejorar la calidad del medio ambiente desde la abundante maleza y desechos urbanos que acumula el Río San Piedras (San Marcos) y desde luego, para combatir los montones de basura de las esquinas de las colonias populares para que pase el camión recolector… que por cierto no es muy frecuente, pues tarda hasta una semana y los montones se convierten en pequeños cerros contaminantes.
Según las notas de prensa La Escoba de Oro 2026 se ganó, aunque nadie ha explicado cómo se realizó la evaluación o de dónde se obtuvieron las evidencias que impusieron una nota alta, sobre todo en contra de otras ciudades ¿de México o del extranjero?
La misma página de la Asociación señala como aspectos a evaluar: la calidad de los servicios de limpieza pública; la innovación en la gestión de residuos; programas de reciclaje; participación ciudadana; protección ambiental; sustentabilidad urbana.
Sabemos que la asociación nace con el propósito de ser un punto de encuentro y referencia para instituciones, empresas y técnicos, con el fin de facilitar un desarrollo sostenible de tecnologías y procesos de limpieza, aseo urbano y tratamiento de residuos a través del conocimiento del sector, dando así la mejor respuesta a las necesidades de la sociedad actual, siempre con el máximo respeto al medio ambiente.
La sabiduría popular simple y sencillamente, con la pena del mundo, reprueba este tipo de reconocimientos que lejos de estimular, me parece una burda burla para la seriedad del tema.