Ha sido una sorpresa que nadie esperaba: la candidatura por parte del gobierno de España, que preside Pedro Sánchez, a favor de la vicepresidenta Yolanda Díaz, para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y cuya sede se encuentra en Ginebra, Suiza.
El gobierno ha decidido presentar la candidatura de la también ministra de Trabajo y Economía Social, para ocupar la Dirección General de la OIT, un organismo especializado de las Naciones Unidas encargado de promover el trabajo decente, los derechos laborales y la justicia social en todo el mundo.
La Organización Internacional del Trabajo, fundada en 1919 y primera agencia especializada de las Naciones Unidas, reúne a gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos de sus 187 Estados miembros.
Su estructura tripartita la convierte en una institución única dentro del sistema internacional y en el principal foro para la elaboración de normas laborales, la promoción del empleo, la protección social y el fortalecimiento del diálogo social.
Desde la visión del presidente Sánchez que pertenece al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Díaz ha impulsado algunas de las principales reformas laborales y sociales de los últimos años, todas ellas en el seno del diálogo social con 30 acuerdos.
“Durante estos años, se impulsó la reforma laboral acordada con sindicatos y empresarios, que ha contribuido a reducir la temporalidad a mínimos históricos a la vez que ha conseguido el récord de empleo de la historia de España, la ley de plataformas o la mayor subida del salario mínimo interprofesional de la democracia”, de acuerdo con información de la Moncloa.
Con esta candidatura, España aspira a reforzar una institución clave para afrontar los desafíos del mercado de trabajo en un contexto de profundas transformaciones económicas, tecnológicas y medioambientales, reforzando el papel de la OIT como referente mundial en la defensa del trabajo decente y la justicia social. España es el país del mundo que más convenios ha firmado con la OIT (141), muestra de su compromiso con la institución.
De resultar elegida, Díaz de 55 años y quien pertenece al partido de izquierda Sumar, sería la primera española y la primera mujer en dirigir la Organización Internacional del Trabajo. La elección, prevista para noviembre, sitúa el foco en una institución clave para las políticas laborales internacionales y en el papel que desempeña dentro del sistema de la ONU.
El director general en funciones es el togolés Gilbert Houngbo, elegido en 2022, quien también aspira a renovar su mandato, mientras Yolanda Díaz ya ha confirmado sus aspiraciones.
A COLACIÓN
El gobierno del socialista Pedro Sánchez se ha convertido en una máquina de fabricar candidatos para diversos puestos internacionales y también para competir en distintas elecciones locales para gobiernos regionales.
Los miembros de su gabinete que han sido nominados para puestos internacionales han resultado más favorecidos que aquellos a los que Sánchez ha movido de su cargo al frente de un ministerio para hacerlos candidatos regionales. La mayoría han perdido.
En el caso de Yolanda Díaz todo a punta que su candidatura será favorable sobre todo porque España cuenta con el respaldo de António Guterres, titular de Naciones Unidas.
La OIT pertenece a la ONU y Sánchez guarda una excelente relación con Guterres así es que, en el horizonte no se avizora ningún nubarrón, que impida que Díaz deje su cargo en el Ministerio de Trabajo y se traslade a Ginebra para dirigir la OIT.
Para ella será un alivio en momentos en que el gobierno sanchista está más que acabado. Ahora mismo se entienden muchas cosas, por ejemplo, que Díaz hace semanas se negará a encabezar una alianza de izquierdas ante las próximas elecciones generales.
Este puesto, sin duda, será el mejor premio para la lealtad que ha demostrado al presidente del gobierno de España y le permitirá a Díaz, librarse de todo el estercolero nacional, limpiarse de él e irse a Suiza muy lejos de una política que se cae a pedazos. Yo, por mi parte, puedo apostar que la OIT tendrá a una española dirigiendo sus destinos.