Los medios de comunicación hablan de 250 mil evacuados en total, entre España y Francia. La temporada estival no está siendo nada fácil: las autoridades del suroeste de Francia han ordenado la evacuación total de la península de Cap Ferret, en la costa atlántica, por tierra y mar, ya que un incendio forestal intenso y altamente impredecible avanza sobre uno de los destinos vacacionales más conocidos del país. El incendio de Cap Ferret ya ha quemado más de 10 mil hectáreas, de acuerdo con el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Un grupo de científicos europeos señalan que el colapso climático está desencadenando fenómenos meteorológicos más frecuentes, extremos y explosivos, evaporando los suelos y secando el agua. Europa está calentándose más rápido que otros continentes.
Numerosas carreteras de la zona, incluidas las que conducen a Cap Ferret, que es muy popular entre turistas franceses e internacionales y hogar de villas de muchas celebridades y millonarios, estaban cerradas.
Otro incendio forestal fuera de control en la región, más al sur cerca del popular destino vacacional de Biscarrosse, también había arrasado más de 2 mil 500 hectáreas.
Hay más de 600 bomberos luchando por contener estos incendios, sin embargo, su voracidad es enorme y los científicos hablan de incendios de cuarta y quinta generación que son más difíciles de controlar y extinguir.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que activó el mecanismo de protección civil de la Unión Europea (UE) en un momento crucial en el que el país lleva ya soportando tres olas de calor consecutivas.
“Pronto podremos contar con refuerzos de dos aviones croatas, dos portugueses, así como dos helicópteros pesados de la República Checa y Eslovaquia”, afirmó el mandatario francés.
La gravedad de los incendios en la UE ha batido récords para la época del año, según muestran los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, con aproximadamente el doble de tierras quemadas hasta el 22 de julio.
A COLACIÓN
Por su parte, en España, el presidente Pedro Sánchez declaró el estado de emergencia nacional por los incendios forestales que ya obligaron a evacuar a más de 10 mil personas de pueblos y comarcas cercanas a Ávila y Madrid. Y, encima ayer, se desató otro incendio forestal en Toledo. Es una absoluta desgracia lo que está sucediendo.
El ministerio del Interior que preside Fernando Grande Marlaska afirmó que, evacuar decenas de pueblos fue una decisión que se tomó debido al estallido simultáneo de varios incendios, las condiciones meteorológicas adversas y la necesidad de movilizar recursos extensos de varias administraciones públicas.
Esta emergencia nacional, le permite al gobierno central asumir el control general de los poderes y responsabilidades que normalmente corresponden a las regiones autónomas de España.
“Estamos viviendo una situación dramática, no solo en varias provincias españolas sino también en regiones de países vecinos. Los incendios forestales están devastando miles de hectáreas y afectando a numerosas comunidades”, declaró el presidente Sánchez, a los medios de comunicación.
En una actualización emitida por el Ministerio de Medio Ambiente de España, este año el país ibérico ha sufrido 29 grandes incendios forestales; en comparación con una media anual de nueve, entre enero y finales de julio de la última década. Los incendios forestales han quemado unas 114 mil 796 hectáreas, en comparación con 25 mil133 en la misma época del año pasado.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya advirtió desde hace años que las condiciones meteorológicas serán cada vez más adversas y eso es pasto para las llamas; para las muertes por calor y, en suma, para la destrucción. Lo más lamentable no es solo que se prevea que el calor estival seque más los pastizales; lo peor, es que el dinero del erario público robado en tantos gobiernos corruptos, bien podría haberse destinado para tener potentes hidroaviones y mejores dotaciones de bomberos.