-Ha llovido poco, pro ha llovido.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Aunque la sequía que durante dos años afectó la región agrícola de Nuevo Laredo disminuyó sus efectos en las últimas semanas con la recuperación de pastizales que sirven de alimento al ganado, aún resta saber si en lo que resta de este año las condiciones climáticas seguirán iguales, dijo el dirigente campesino Alejandro López Robles.
La razón que ofreció es que ha llovido de manera dispersa, pero ha llovido en la región, lo que hace que el pasto crezca y sirva de alimento de temporal para el ganado, porque pese a que no han sido lluvias abundantes, algunas presas y agostaderos captaron suficiente agua, “y por el momento no tenemos problemas en lo que es el acarreo de agua para los animales, y por donde quiera hay pasto suficiente”, explicó.
Sin embargo, reconoció que existe el riesgo de que por las condiciones del pasto pueda haber algún incendio que pueda afectar los pastizales y por consiguiente el alimento del ganado, pero confió en que los ejidatarios tenga precaución para prevenir incendios y cuidar esta fuente de alimento de sus pequeños hatos.
Esta relativa estabilidad además de mejorar las condiciones físicas y de salud del ganado, mejora también su costo en el mercado ya que los movimientos de compra venta se mantienen estables en el mercado local para los pequeños productores de ganado.
En cuanto a los precios, dijo el productor que actualmente el precio por kilo de ganado en garete es de aproximadamente 28 pesos, mientras que un becerro de 200 kilos tiene un costo de 90 pesos el kilo en el mercado local, precio que dijo está bien valorado.
Pero en contraste dijo que lo que les va muy mal es en la agricultura debido a que los apoyos gubernamentales no llegan por ningún lado, “y esta situación nos tiene muy fregados porque nadie voltea a vernos, y ninguna de las dependencias del gobierno nos atiende. ¿Quién no tiene un papá que sea agricultor?”, se quejó.
A pesar de que solo 4 o 5 ejidos de los 16 con que cuenta esta ciudad se dedican a la siembra, la tradición, de acuerdo a este campesino indica que históricamente quienes nacieron en esta ciudad siempre van a tener un familiar que se dedique a la ganadería o a la agricultura, porque durante muchos años una parte de los habitantes de la ciudad se dedicaron a la siembra de maíz, trigo, sorgo, algodón y otros productos.
“Pero ahora ya no es viable sembrar la tierra porque ya no tenemos agua”, sostuvo.
