Tras bambalinas…

Después de una semana de asueto, me reincorporo a este espacio de opinión, aunque ha habido muchas voces que hablan y escriben sobre el acontecer de este México tan vapuleado.

Empiezo aclarando el título, empezando que la palabra viene de bambalear o bambolear, o hacer que una cosa se mueva con una oscilación. Reconozco que el concepto se emplea en el mundo del teatro porque las bambalinas son los lienzos que cuelgan por la parte alta del escenario. El conjunto de todas estas bambalinas, junto a los telones, hacen un telar que se integra a la decoración de la escenografía.

Popularmente el título, se usa cuando se quiere expresar una idea de lo que hay detrás de lo evidente… de aquello que está oculto en el escenario y alguien desea exponerlo ya de forma abierta o hasta encubiertamente.

Precisamente basta correr un poco esos lienzos de las bambalinas para poder observar y analizar, aun ligeramente, un poco del contexto nacional, como el trabajo que publica el periodista -tachado de amarillista por Luisa María Alcalde, consejera Jurídica de la Presidencia- el México-argentino Jorge Fernández Menéndez.

En los últimos días el nombre del general Gerardo Mérida Sánchez, oriundo de Poza Rica, Ver., y que al ser señalado por Estados Unidos entre la decena de nombres para que México los entregara, el veracruzano no esperó a que fueran por él. Solo cruzó la frontera del norte, a la altura de Sonora y se entregó.

Mérida Sánchez fue el secretario de Seguridad Pública de Sinaloa y llamó mucho la atención que se convirtió el colaborador de la justicia gringa, saliendo de la prisión de Brooklyn donde estaba detenido, aunque está bajo resguardo de la fiscalía del sur de Nueva York.

Mientras para los vecinos del norte -seguramente- han encontrado material que incrimina a varios mexicanos (al gobernador con licencia, Rocha Moya, al senador Inzunza y a otros coacusados) el gobierno azteca de Morena no haya nada conqué justificar la extradición que pidió Estados Unidos.

Ahora sabemos que el general Gerardo Mérida no fue propuesto por la secretaría de la Defensa Nacional para la secretaría de seguridad de Sinaloa… la propuesta la hizo el que fuera jefe de la seguridad del presidente López Obrador y luego, en el sexenio pasado el director de Centro Nacional de Inteligencia, Audomaro Martínez, que fue quien colocó a varios militares retirados en tareas de seguridad en la pasada administración.

Mérida Sánchez, con la remoción de mandos en la Defensa y del Centro Nacional de Inteligencia, fue separado del cargo. Sin embargo, recordemos que el nombre de Audomaro Martínez es uno de los objetivos de los estadounidenses, por haber filtrado a la inteligencia rusa y cubana los nombres de los agentes estadounidenses en México.

Una figura clave sin duda es Enrique Díaz, porque se relaciona con el Junior del expresidente y de los hijos de Rocha y de otro gobernador del norte y con ellos se arma todo un mundo de complicidades, que va desde el contrabando de combustibles a contratos amañados de obras públicas.

Tras bambalinas se identifica el retiro de la visa a Andy López que se ha traducido en un golpe a la mandíbula en esa trama política y criminal de los mexicanos, y desde luego, a la estrategia de defensa que desde Palacio Nacional se pregona, porque no solo suena, es endeble y nada creíble.

Lo extraordinario es que no se repitió el mismo teatro del 2006, cuando el mismo Gerardo Fernández Noroña y la entonces militante Claudia Sheinbaum iban cargados de cajas con supuestas con boletas electorales… Muchos esperaban ver las cajas de visas americanas y luego quemarse, pero no hubo una sola persona. ¡Ni para observar!