A Sánchez ya no le salen los números tras Urda

Al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ya no le salen las cuentas electorales; no le da para investirse otra vez y quedarse gobernando a España casi tanto como lo hizo otro de sus compañeros de partido: Felipe González.

Al sudoku electoral de Sánchez ha entrado en clave de sol, el impacto anímico entre la población derivado de las colisiones de los dos trenes de alta velocidad de la semana pasada. Ha sido, literalmente la gota que derramó el vaso.

Se palpa en el ambiente: hay ira, indignación, cabreo profundo. No hay otro tema de conversación en bares, restaurantes, cafeterías, en los autobuses y, por supuesto, en los taxis. El dolor es insoportable.

A la terrible muerte, de esos 69 viajeros de los que 15 eran extranjeros, se añade que el espejismo del país vertebrado y moderno por sus trenes de alta velocidad ha terminado pinchando. El español de a pie se ha estrellado contra una realidad incontestable:  todas las veces que a lo largo de estos años nos hemos montado a un tren de alta velocidad, a más de 200 kilómetros por hora, lo hacíamos jugándonos la suerte. Como una especie de ruleta rusa.

Nos han mentido sistemáticamente: en la medida que van fluyendo los graves errores y los fallos en los sistemas, programas, protocolos de actuación ha ido revelándose que, esto podría haber pasado otras muchas veces más. Simplemente nos ha salvado que no nos tocaba.

Pero insisto, me queda muy claro que, cada vez que yo me he montado en un tren de alta velocidad, literalmente me estaba jugando el pellejo. Esa sensación no solo es mía, la tienen muchos usuarios que ahora juran, que no volverán a utilizar un tren.

No será fácil recuperar la confianza. La realidad es que, desde la liberación del sector ferroviario a la competencia europea en 2020, no se vio un plan semestral realmente férreo para mantener todo el sistema ferroviario con el mantenimiento adecuado y, además moderno.

No es lo mismo que los trenes de alta velocidad realicen 60 viajes al mes desde Madrid, hacia otras partes de Andalucía a que, al mes se hagan 600 viajes desde Madrid, hacia Andalucía, porque, la competencia ha hecho posible esta enorme afluencia. Además, de bajar los precios de los billetes.

El desgaste es real no solo en las vías, en las catenarias, en los balastros; en los trenes, en el personal de los trenes, en el personal de monitoreo desde la central de ADIF que debe vigilar que todo el sistema informático y automatizado funcione correctamente. Por no obviar, que los sistemas informáticos deben reforzarse y actualizarse; y, blindarse porque vivimos en medio de una guerra híbrida y las fuerzas externas siempre tienen objetivos masivos: servicio de agua potable; aeropuertos y vuelos comerciales; estaciones de trenes; centrales eléctricas; de gas y refinerías. Bueno, hasta centros comerciales o de alimentación.

Estos días ha sido noticia un ciberataque a varias cadenas de alimentación para alterar los mecanismos de congelamiento y conservación de los productos perecederos. Somos muy frágiles.

A COLACIÓN

Tras lo de Urda, el escenario le rompe las aspiraciones a Sánchez, que ayer debió dejar ir a su ministro de Transportes, Óscar Puente, quien finalmente ha renunciado a su cargo y a estar en las listas electorales en las próximas elecciones generales. La presión, ha sido creciente e incesante, tanto en la calle, como en los grupos políticos de oposición que pidieron, una y otra vez, su dimisión al señalarlo como el máximo responsable de dos colisiones con trenes de alta velocidad en los últimos meses.

En nueve meses, han fallecido 115 personas, si se suman los pasajeros muertos en el accidente de Adamuz, Córdoba, del pasado 18 de enero; y, los resultantes del choque de trenes, del pasado 28 de octubre.

Puente es (o era) un profesional muy cercano a las simpatías del presidente del Gobierno Pedro Sánchez. De hecho, le consideraba su escudero capaz de bajar al barro político para defenderlo.

Muy activo en redes, más de una vez el exministro de Transportes, lanzó feroces burlas contra un amplio abanico de políticos de partidos de la oposición. Venía de presidir durante 8 años la Alcaldía de Valladolid y en noviembre de 2023, el presidente Sánchez lo nombró al frente de Transportes.

Ha sorprendido, la renuncia de Puente, tras cuatro horas de comparecer ayer en el Congreso, para dar explicaciones sobre la reconstrucción de los hechos; la situación de los heridos; la identificación de los cuerpos y las hipótesis sobre las causas que provocaron esta colisión. Al final, lo han renunciado…