Combaten violencia entre adolescentes

Entre los 15 y los 16 años se presentan los primeros casos de violencia en el noviazgo, y si no son detectados, atendidos o prevenidos, pueden escalar a conflictos difíciles de solucionar en la edad adulta, por lo que la asociación Cuidarte A.C. puso en marcha un programa en 115 secundarias del DF, como un esfuerzo para impedir que este fenómeno crezca.

María Isabel Alba Castro, fundadora de Cuidarte A.C., explicó que dicha actividad, que se realiza en coordinación con el Instituto Mexicano de la Juventud y el Fondo de Población de Naciones Unidas, consistió en la capacitación y formación de 115 trabajadores sociales en cada uno de los centros educativos.

Éstos, a su vez, debieron trabajar con 30 alumnos de sus escuelas replicando el mensaje de no violencia, así como una serie de herramientas tanto para prevenirlo, como para denunciarlo en caso de ser víctimas, logrando hasta el momento una respuesta positiva entre los adolescentes.

“Ha tenido mucho éxito, los muchachos ahora piden el taller y han podido desarrollar y llevar a cabo todas las actividades de no violencia”, explicó en entrevista con Excélsior.

Según estudios de las dependencias y organizaciones que promueven este tipo de talleres, los actos violentos que se registran en el noviazgo juvenil son situaciones de maltrato aprendidos en casa como la omisión de cuidado, atenciones, empatía y quienes las realizan no cuentan con recursos personales para la atención y el buen trato.

“Aquí no hay distingo de género, según las cifras del Imjuve y otras que tiene Cuidarte, en el noviazgo se ejercen modalidades similares tanto hombres y mujeres y lo que ocurre entre ellos son situaciones de chantaje, de soborno, manipulación, intimidación y acoso, dejando la violencia visible para etapas más adelantes”, señaló Alba Castro.

Conforme a las estadísticas oficiales, a los 15 años de edad la mayoría de los jóvenes comienzan su primera relación amorosa y a los 17 años su vida sexual, siendo a esa edad parejas comprometidas. Sin embargo, el pico de mayor violencia se registra entre los 15 y 16 años, lo que preocupa a las organizaciones, ya que las instituciones educativas pocas veces intervienen en prevenir o evitar este tipo de comportamientos; y, peor aún, el hogar, en lugar de ser un espacio para la solución, es el origen de los problemas.

Por ello, y con la ventaja que la matricula que existe en las secundaria es alta, a diferencia de las preparatorias en donde la deserción es mayor, enfocaron este primer acercamiento con los jóvenes para evitar que el maltrato se convierta en una forma de relacionarse.

Para los talleres que impartió Cuidarte en el Distrito Federal, desarrolló materiales que también están al alcance del público en librerías o en su página de internet www.cuidarte.org.

Éstos consisten en materiales para la promoción del respeto y la prevención del maltrato que ayuda a los jóvenes a saber que pueden ser víctimas o generadores de la violencia.

“Permite que los chavos realmente identifiquen que situaciones están viviendo para parar a tiempo y no escalar hacia la violencia.

“Con el material que les ofrecemos aprenden a dar respuestas que no escalen la situación de maltrato sino respuestas asertivas que pongan límites al agresor e identificar las respuestas cuando ellos se inhiben y se atemorizan y no hacen nada, lo dejan pasar y hacen que quien los agrede tenga mayor poder sobre ellos”, concluyó.

Hemos tenido éxito. Los muchachos ahora piden el taller; han podido desarrollar las actividades de no violencia como se les ha marcado en el programa.”

De acuerdo con datos del Imjuve, tanto hombres como mujeres ejercen la violencia, no es cuestión de género.”

Isabel Alba Castro

fundadora de Cuidarte, AC

La violencia durante el noviazgo es un patrón de comportamiento controlador utilizado para para tener poder sobre la pareja.

La persona violenta suele tener cambios de humor extremos y repentinos. Se burla de la pareja, le humilla o le avergüenza frente a otras personas. La parte violenta suele culpar a la pareja por los malos tratos a los que le somete (“te pego porque me haces enojar”).

La persona violentada se siente menos segura de sí misma. Se siente asustada o preocupada de hacer o decir “algo que no sea correcto”. Cambia su comportamiento a causa del miedo o con tal de evitar una pelea.

La violencia no es natural, es una construcción cultural que lastima y daña a quienes la padecen.
Especialistas llevan talleres a secundarias para evitar que la conducta persista hasta la edad adulta

Entre los 15 y los 16 años se presentan los primeros casos de violencia en el noviazgo, y si no son detectados, atendidos o prevenidos, pueden escalar a conflictos difíciles de solucionar en la edad adulta, por lo que la asociación Cuidarte A.C. puso en marcha un programa en 115 secundarias del DF, como un esfuerzo para impedir que este fenómeno crezca.

María Isabel Alba Castro, fundadora de Cuidarte A.C., explicó que dicha actividad, que se realiza en coordinación con el Instituto Mexicano de la Juventud y el Fondo de Población de Naciones Unidas, consistió en la capacitación y formación de 115 trabajadores sociales en cada uno de los centros educativos.

Éstos, a su vez, debieron trabajar con 30 alumnos de sus escuelas replicando el mensaje de no violencia, así como una serie de herramientas tanto para prevenirlo, como para denunciarlo en caso de ser víctimas, logrando hasta el momento una respuesta positiva entre los adolescentes.

“Ha tenido mucho éxito, los muchachos ahora piden el taller y han podido desarrollar y llevar a cabo todas las actividades de no violencia”, explicó en entrevista con Excélsior.

Según estudios de las dependencias y organizaciones que promueven este tipo de talleres, los actos violentos que se registran en el noviazgo juvenil son situaciones de maltrato aprendidos en casa como la omisión de cuidado, atenciones, empatía y quienes las realizan no cuentan con recursos personales para la atención y el buen trato.

“Aquí no hay distingo de género, según las cifras del Imjuve y otras que tiene Cuidarte, en el noviazgo se ejercen modalidades similares tanto hombres y mujeres y lo que ocurre entre ellos son situaciones de chantaje, de soborno, manipulación, intimidación y acoso, dejando la violencia visible para etapas más adelantes”, señaló Alba Castro.

Conforme a las estadísticas oficiales, a los 15 años de edad la mayoría de los jóvenes comienzan su primera relación amorosa y a los 17 años su vida sexual, siendo a esa edad parejas comprometidas. Sin embargo, el pico de mayor violencia se registra entre los 15 y 16 años, lo que preocupa a las organizaciones, ya que las instituciones educativas pocas veces intervienen en prevenir o evitar este tipo de comportamientos; y, peor aún, el hogar, en lugarde ser un espacio para la solución, es el origen de los problemas.

Por ello, y con la ventaja que la matricula que existe en las secundaria es alta, a diferencia de las preparatorias en donde la deserción es mayor, enfocaron este primer acercamiento con los jóvenes para evitar que el maltrato se convierta en una forma de relacionarse.

Para los talleres que impartió Cuidarte en el Distrito Federal, desarrolló materiales que también están al alcance del público en librerías o en su página de internet www.cuidarte.org.

Éstos consisten en materiales para la promoción del respeto y la prevención del maltrato que ayuda a los jóvenes a saber que pueden ser víctimas o generadores de la violencia.

“Permite que los chavos realmente identifiquen que situaciones están viviendo para parar a tiempo y no escalar hacia la violencia.

“Con el material que les ofrecemos aprenden a dar respuestas que no escalen la situación de maltrato sino respuestas asertivas que pongan límites al agresor e identificar las respuestas cuando ellos se inhiben y se atemorizan y no hacen nada, lo dejan pasar y hacen que quien los agrede tenga mayor poder sobre ellos”, concluyó.

Hemos tenido éxito. Los muchachos ahora piden el taller; han podido desarrollar las actividades de no violencia como se les ha marcado en el programa.”

De acuerdo con datos del Imjuve, tanto hombres como mujeres ejercen la violencia, no es cuestión de género.”

Isabel Alba Castro

fundadora de Cuidarte, AC

La violencia durante el noviazgo es un patrón de comportamiento controlador utilizado para para tener poder sobre la pareja.

La persona violenta suele tener cambios de humor extremos y repentinos. Se burla de la pareja, le humilla o le avergüenza frente a otras personas. La parte violenta suele culpar a la pareja por los malos tratos a los que le somete (“te pego porque me haces enojar”).

La persona violentada se siente menos segura de sí misma. Se siente asustada o preocupada de hacer o decir “algo que no sea correcto”. Cambia su comportamiento a causa del miedo o con tal de evitar una pelea.

La violencia no es natural, es una construcción cultural que lastima y daña a quienes la padecen.