ANECDOTARIO/JAVIER ROSALES ORTIZ *LOS MOTIVOS DE RICARDO

RELATO 1.-Mucho se ha escrito sobre lo que le depara el destino.

Con insistencia se le ubica como candidato a la presidencia municipal de Reynosa, y como Coordinador General del precandidato a la gubernatura de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú.

Pero él hasta el momento no ha dicho esta boca es mía y tranquilo, seguro y sin regalar un gasto que de color, continúa al frente del PRI de Tamaulipas y parece contento, despreocupado y muy satisfecho.

Con esa forma tan peculiar que lo caracteriza de hacer política y que tan bien le ha funcionado, él le sigue dando color y sabor a las páginas de los periódicos y a las imágenes televisivas.

Y muchos están atentos a que cometa una indiscreción para que de una luz que les permita adivinar con que puesto será premiado porque cuando promete algo lo cumple, sino hay que recordar aquella frase de que el PRI iba por ocho de ocho en el proceso federal que vivió Tamaulipas.

Por eso engordo las páginas de los rotativos locales y congestionó a los medios televisivos con sus sarcásticas declaraciones y sus proyecciones sobre tal proceso.

Ahora, otra vez está en boca de todos en los cafetines locales.

Su nombre Ricardo Gamundi Rosas, suena que suena y vuelve a sonar.

Y cómo no, si se comenta que su paciencia será bien recompensada.

Que ya exigió una Senaduría para el próximo proceso federal, porque la alcaldía fronteriza y la Coordinación de la campañá rodolfista le quedan pequeñas.

Y porque eso le permitirá escalar puestos de otras dimensiones.

Como dirigente que es Ricardo sabe que al proceso local de julio le sacara chispas al suelo y, con eso, tiene cautivo él corazón de quién gobierna Tamaulipas.

Como quiera que sea Ricardo está en la jugada y su prestigio se mantiene intacto.

Pues sabe bien que su perseverancia, su polémico estilo y su sagacidad merecen un regalo bien envuelto.

Por eso no da señales de que algo le quite el sueño.

Y se le nota sereno, al moreno.

RELATO 2.-Vaya que el ambiente y el entusiasmo que aderezó al evento del registro del aspirante Rodolfo Torre Cantú, como precandidato a gobernador, lo contagió, lo hizo mover las fibras más sensibles de su cuerpo.

No grito, pero se deshizo en aplausos y por su semblante se le noto satisfecho.

A él poco se le ve por los eventos políticos de corte masivo, pero en esta ocasión gozo de la algarabía y de la buena vibra que le regalaron miles de simpatizantes al abanderado tricolor.

En realidad es bueno que el Secretario de Salud, Juan Miguel Manzur Arzola, se despegue un poco de la oficina y que se olvide por un instante de la influenza, del dengue, de la diabetes y de los problemas que trae consigo la obesidad.

Padecimientos que, con atino, ha ido atacando en Tamaulipas con llamativas campañas que producen eco y que motivan a la reflexión.

Por los buenos resultados que ya dio a conocer Juan Miguel demostró que el puesto que ostenta está fabricado a su medida.

Porque con la capacidad y la seriedad digna de un galeno obtener buenos frutos no es complicado.

Pero además, habla bien de que camina de la mano con la prensa.

Porque así nada se antoja imposible.

RELATO 3.-Y si de médicos hablamos, quién aun salta en un pie es el alcalde de Mante, Héctor López González, por los piropos que recibió del gobernador, Eugenio Hernández Flores, durante una reciente visita del mandatario.

Y no podía ser de otra manera porque reconoció el esfuerzo que hizo su ayuntamiento para concretar el proyecto de construir el Instituto Tecnológico Superior de Mante, que le dará prestigio a esa comunidad y que albergara a 400 estudiantes que aun reciben educación en diferentes planteles.

Por eso y más Héctor está en los afectos del gober.

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