Justicia para Krentz Rob/Mario Andrés Aquino López

En el centro de mensajes de AOL (en Inglés) aparece un sentido adiós a Rob Krentz, en el mismo se lee:
“El cuerpo del ganadero Krentz Rob y su perro fueron encontrados muertos a tiros en su rancho. Krentz, que siempre estaba de buen humor y dispuesto a ayudar a la gente, había llamado (por última vez diciendo) que había encontrado a un extranjero ilegal en uno de sus pozos de riego y le estaba ayudando.
Eso fue lo último que se escuchó de él antes de que su cuerpo fuera descubierto. Rob Krentz era un ranchero de por vida en el sureste de Arizona, 12 millas al norte de la frontera de México y de 25 kilómetros al noreste de la ciudad de Douglas.
Fue el padre de tres hijos. El rancho ha pertenecido a su familia durante tres generaciones, más de 100 años – desde 1907- y se asienta en cerca de 35.000 hectáreas con 1.000 cabezas de ganado.
La labor de un rancho es un trabajo duro y con la entrada de extranjeros ilegales en aumento, Rob estaba en la zona cero de la estampida que está destruyendo el paisaje del desierto. Una vez, dijo Rob “Ya sabes, habíamos estado personalmente una vez que tumbaron una cerca cuyo material tenía un valor de $ 700. Y ya saben, sí pueden acudir a por el agua o la enfermedad, yo sigo dándoles agua… usted sabe, esa es sólo mi naturaleza”.
El blog República Libre (en Inglés) anunció también la muerte del ranchero.
Ante esta desgracia el gobierno de Arizona respondió culpando tácitamente a los grupos de ilegales mexicanos que pasaban por ese rancho, pero nadie vio quién le disparó o si alguien colocó en el pozo de agua a un sujeto que aparentemente necesitaba ayuda.
Es difícil que se llegue a esclarecer el homicidio de Krentz con ideas tan preconcebidas como esa, dejando de lado posibles líneas de investigación como son las rivalidades entre los grupos que pretenden criminalizar la inmigración ilegal y personas de buena fe, nobles y con sentimientos de solidaridad, como el hoy occiso.
Es difícil sacar conclusiones rodeado de una serie de sentimientos y actitudes de los colegas rancheros de Rob, e incluso entre los Republicanos que únicamente desean perjudicar la imagen y la política del Presidente y los que desean una reforma migratoria.
La inmigración ilegal se ha convertido en el tema central de las campañas de varios políticos en Arizona, así como de por lo menos cuatro iniciativas de ley que serán consideradas por los votantes, que se enfrentan a las dos posiciones que no sólo han dividido a aquel estado sino también al país.
Entre aquellos que apoyan una reforma migratoria integral que permita la regularización de los 12 millones de indocumentados que se calcula viven en EEUU y los que apoyan leyes más severas contra todos aquellos que han cruzado la frontera de manera ilegal.
Así pues, el ambiente político-electoral comienza a complicar la lucha de las organizaciones pro migrantes que se enfrentan a una ola creciente de organizaciones de derecha antimigrantes, que presionan para reventar cualquier intento de consensos bipartidistas sobre una posible reforma migratoria.
Algunas de estas organizaciones forman parte del ala más radical del partido Republicano que a últimas fechas ha buscado por todos los medios descarrilar al gobierno de Barack Obama. Un buen ejemplo de ello, es el trabajo que realiza Sarah Palin, ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos, y el movimiento conservador opositor Tea Party.
Que mejor para los duros del Partido Republicano que la muerte de un ranchero amigo de los inmigrantes, homicidio del que pueden culpar, o al menos señalar a alguno de esos inmigrantes como autor del homicidio, como si los inmigrantes que cruzan la frontera lo hicieran con un arma de fuego o si el hecho de que huyera con rumbo al sur, automáticamente lo convirtiera en un delincuente mexicano.
Es lamentable la muerte de un hombre bueno como Rob, pero igualmente es lamentable que la investigación no esté científicamente elaborada para dar con el verdadero responsable, quien quiera que sea, y no como parece que lo están haciendo, es decir: buscando a un sujeto que pague, cuyas características son: Que sea mexicano, ilegal y delincuente común o ligado con organizaciones criminales de “pateros”.
A pesar que hay mucho de política involucrado en el caso, no olvidemos que, también, es una terrible tragedia humana; Krentz Robert, merece que se le haga justicia sin aspavientos políticos, sin tomar como bandera su muerte para llevar agua al molino de la extrema derecha norteamericana, él y su familia merecen: ¡justicia de verdad!