Garza de Coss y Felipe Calderón ofrecen:
Hace poco reportamos la muerte de dos niños a manos del criminal ejército de Felipe Calderón y no escuchamos una sola respuesta o siquiera condolencia de Felipe Calderón.
Un poco antes de esos lamentables hechos, habían ocurrido dos fugas en penales de Tamaulipas, en ambas, grupos fuertemente armados habían tomado el control de los penales corrompiendo o sometiendo a los custodios de esas prisiones.
Ante la falta de argumentos de Calderón para justificar a sus soldados asesinos, enfocó su atención a las fugas de los penales.
Un poco después de ellas, en un acto inusitado de sinceridad en un político, el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, aceptó que en el caso de los penales, el Estado de Tamaulipas había sido rebasado y solicitó públicamente la ayuda de la federación.
A esto respondió Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación (equivalente al Secretario del Interior): “Ante la complejidad derivada de la presencia de diversos grupos delincuenciales en algunas entidades del país, y ante la petición expresa de diversos mandatarios estatales, el Gobierno Federal ha asistido a las autoridades estatales a través de amplios despliegues de fuerzas federales que combaten directamente a las organizaciones criminales”.
Pero es precisamente ese hecho, el de sacar de sus cuarteles al ejército, el que ha desatado la violencia, y eso no constituye ayuda alguna, al contrario, ha complicado las cosas a tal punto que se han visto asociados ejército y criminales en batallas conjuntas contra otros grupos criminales.
Enseguida el secretario de Gobierno del Estado de Tamaulipas respondió que “Lo importante es reforzar la seguridad en los penales y el debate de los boletines nos parece secundario” y en conferencia en la Ciudad de México, el propio gobernante estatal dejó en claro que pide fuerzas federales civiles que cuiden los penales, no asesinos de uniforme.
Algo que obviamente no dice Calderón o sus secuaces, es que han fallado en el combate a la delincuencia e inseguridad, que es cierto que ha habido amplios despliegues que causan temor y angustia en la población, y que la percepción de los ciudadanos ha cambiado al grado de que conozco gente que confía más en lo dicho por las mantas firmadas con las iniciales CDG, que en las promesas de un mal gobierno que tiene a sus soldados en la calle para reprimir cualquier movimiento social.
Enseguida Javier Garza de Coss, autoproclamado “líder” del Partido Acción Nacional en Tamaulipas (al que pertenece Felipe Calderón y al que hace poco renunció Gómez Mont) dijo: “el que sea ineficiente que mejor se vaya”.
Por una vez estoy de acuerdo con Garza de Coss, esperamos que ante la evidente ineficiencia de la lucha contra el crimen y lo peligrosas que han sido las acciones de Felipe Calderón, renuncie inmediatamente junto con todo su “gabinete de seguridad”, que es bueno para debatir pero no sirve para combatir la inseguridad.
Detalló el dirigente del PAN: Los Datos técnicos provenientes del informe del resultado de la revisión y fiscalización superior de la cuenta pública 2007 dicen que Tamaulipas ocupa el 13 lugar nacional de incidencia delictiva.
Olvidó decir que el robo de vehículo es el segundo delito, después del narcotráfico, con mayores ganancias para el crimen organizado que opera en el centro del país, sobre todo en el Distrito Federal y Estado de México, que la seguridad pública se ha transformado en un tema prioritario por varias razones, pero principalmente por el incremento en la criminalidad en los años recientes; desde secuestros, asaltos bancarios, narcotráfico, robo de autos hasta llegar a “nuevos” delitos como el secuestro exprés.
Que México ocupa el primer lugar en cuanto a secuestros con 20,644 reportados en el 2008 y que al 2010 han crecido exponencialmente, al grado de que el país ya superó el número de plagios que tuvo Colombia en su peor momento.
Que los índices de violencia contra la mujer se dieron, por ejemplo en 2007, en Chiapas y Veracruz. Baja California, con 112 mujeres asesinadas; Quintana Roo, con 39; y Michoacán, con 30 y de 2000 a 2010 con cientos de mujeres asesinadas en Juárez, aparte de la masacre contra los jóvenes a los que llamó Calderón delincuentes.
El autollamado “líder de Acción nacional en Tamaulipas” Garza de Coss, se dice listo para hacer efectivo el derecho de los ciudadanos, de escuchar propuestas apegadas a su realidad, pero no ha elevado su voz para protestar por el homicidio de dos niños cometidos por los soldados de Calderón.
Viendo la situación, no puedo menos que estar de acuerdo con un colega que me dijo: “Éste es un país de risa, no puedes tomar en serio lo que dicen los políticos de uno y otro bando, lo dicen muy serios pero nada de lo que dicen es cierto…”
Tiene razón, pero mientras ellos se burlan de nosotros y debaten por medio de boletines, nosotros, el pueblo llano, sufrimos las inclemencias de soldados calderonistas y criminales muy bien organizados, porque es posible que los políticos no hablen o hagan cosa alguna en serio, pero nosotros sufrimos las consecuencias bastante en serio.