Independientemente de la ideología religiosa, académica, política y hasta deportiva, todos los mexicanos somos hijos de un solo partido.
No puede ser de otra forma porque se quiera o no, en este año de las celebraciones centenarias y bicentenarias, la población económicamente activa nacimos, crecimos y nos hemos desarrollado en un ambiente bajo la batuta priísta.
Viene el tema a colación porque leo una nota originada en la bella Llera de Canales, donde un grupo de –mas madres que padres- manifestantes, le exigen al director de la Secundaria local, Profr.Miguel Ángel Castañón, cumpla con su palabra de reparar el autobús escolar, porque “…tenemos que cubrir diariamente el costo del pasaje, así como lo necesario para la alimentación de nuestros hijos…”
Se traduce que cuando el autobús escolar camine el transporte es gratis para los estudiantes. Por eso, porque no les cuesta, piensan que el director debe buscar quién le “saque del problema”.
La dependencia es mala consejera y pésima maestra.
Lamentablemente muchos políticos de épocas pasadas –no dudo que de la presente- esa forma de vida han enseñado a la población, solo estirar la mano para que se les den… Ahí está el eterno ejemplo de la torta y el refresco en los mítines, sea época de elecciones o no.
Tampoco vamos a satanizar al tricolor porque sigue practicando lo mismo, ya que los partidos -nacidos y desarrollados en el priísmo- no saben de alternativas, no conocen otra cara de la moneda, la mente no les da para más, inútil abrir nuevos senderos par convencer.
En esta relación se centra el tema de las Cooperativas Escolares, he insistido mucho sobre la aplicabilidad en Tamaulipas del Reglamento en vigor, que por cierto data desde el año de 1946, promulgado por el Presidente Manuel Ávila Camacho (1940-1946) y su reforma hecha en el sexenio de José López Portillo (1976-82) que mas o menos dice asi:
“Las cooperativas escolares estarán constituidas por maestros y alumnos. Los empleados podrán formar parte de las mismas. Si el plantel cuenta con más de un turno o en un mismo inmueble funciona más de una escuela, podrán establecerse tantas cooperativas como turnos o escuelas existan…”
“…Las cooperativas escolares tendrán una finalidad eminentemente educativa…y deberán Propiciar el desenvolvimiento psicosocial del educando, promoviendo la adquisición de hábitos de vida saludable, el desarrollo de actividades de solidaridad, ayuda mutua, cooperación y responsabilidad en tareas de beneficio individual y colectivo…”
La realidad y lo saben los jefes de todas las categorías de la SEP y las autoridades educativas de los estados, es que las cooperativas escolares son muy pocas las que existen, más bien son tiendas escolares y esas no están reglamentadas.
Pero ¿porque existen las tiendas y cooperativas? Porque es una forma de solventar los pequeños grandes gastos de la escuela, es decir son un mal necesario. Las tiendas y cooperativas deben vender para el pago de servicios. Son la “caja chica” de las escuelas.
Justo es reconocer que la SEP a nivel nacional y la SET a nivel local no se dan abasto con el mantenimiento de los edificios escolares que mire usted don muchos
Apunte: pintura, pupitres, construcciones y adecuaciones arquitectónicas, hay gastos de agua, teléfono, pasajes, consumibles de computación, artículos de escritorio y limpieza, electricidad, etc., y que los padres de familia no solventan todo. La cooperativa es una ayuda para cubrir gastos y luego ¿limitada?
Alternativas es lo que se requiere para el nuevo reto y esto no lo enseñan las escuelas normales ni las universidades, ni públicas ni privadas.