México tiene que cambiar en muchos aspectos; lo sabemos quienes vivimos en esta hermosa tierra, sin embargo, muchas veces nos aferramos a seguir con los mismos temas que nos han afectado históricamente, y no hacemos mucho por mejorar.
Poco pensamos –pareciera- en los hijos, ya que, finalmente, el territorio que dejemos a futuro será para ellos y sus hijos, y así sucesivamente, porque somos los padres los encargados de enseñarles a cuidar lo que somos, lo que tenemos.
Un tema que pocas veces se ha tratado y que resulta fundamental es, sin duda alguna, el referente al cambio climático, y en ese sentido, tendríamos que ser mucho muy estrictos para orillar al cumplimiento de una política efectiva, aunque para tener los resultados que todos esperamos, habría que “contagiar” a todos los países sobre el tema.
Un ejemplo claro lo constituye el asesinato de millones de especies que hace la compañía petrolera BP allá arriba del Golfo de México, aún en costa estadounidense, y que propicia el derramamiento de millones de baarriles de petróleo al Golfo, lo que pronto llegará a nuestras costas, ocasionando la mortandad tan impresionante que quiere curarse con una o dos acciones mínimas, o con la declaración del presidente Obama para condenar lo que se está haciendo.
Deben desarrollarse, en base a estas experiencias, nuevas mecánicas de seguridad para evitar estos accidentes que cuestan tanto. Son millones de especies en peligro, pero también, muchos años tendrán que pasar para que el daño se alivie.
Muchas cosas podemos hacer. Grupos ecologistas recomiendan desde el minimizar el uso de automóviles hasta evitar la quema de basura y otras muchas medidas que, en conjunto constituyen una buena política de protección. Si uno lo hace solo, no ganará mucho seguramente, sin embargo, si todos participamos, ya cambia la cosa.
Hace unos días la conocida activista por la ecología Teresa Baeza comentaba sobre la necesidad de no llegar a la escuela por los hijos y esperar en el automóvil prendido con el clima, so pretexto del intenso calor que nos abruma, ya que es una acción totalmente irresponsable, contaminante a más no poder.
Asimismo, hemos escuchado de la sugerencia de tirar baterías alcalinas aparte, porque en los basureros constituyen una fuente contaminante muy significativa, y si no ponemos las manos a trabajar en ello, seguramente tendremos problemas a futuro.
La tarea se tiene que cumplir, porque las generaciones que vienen detrás de nosotros padecerán los conflictos propiciados por la falta de una adecuada política ecológica.
La contaminación, recordamos desde pequeños, es un tema que interesa, pero no se trataba mucho porque para muchos se pensaba que era algo así como novedad más que una necesidad.
Hoy nos damos cuenta que es fundamental trabaja r por los demás en este sentido.
Insistimos en que los grupos ecologistas seguramente tendrán una serie de recomendaciones que bien podemos seguir para aliviar la situación del pobre planeta Tierra, al que tanto hemos agraviado con actitudes irresponsables.
Podemos comenzar por clasificar los desperdicios de casa, por aplastar botes de polietileno y latas, por procurar que no se tire ninguna envoltura o desperdicio en la vía pública.
¡Vaya! Hay muchas cosas que se pueden -y deben- hacer para garantizar que nuestro planeta no se convierta en una trampa mortal para los hijos que vivirán en él y seguramente tendrán mucho que ofrecer y ofrecerse a sí mismos.
Tere Baeza es una persona convencida de que si todos procuramos ese pequeño cambio, podemos mejorar la calidad de vida de nuestro mundo. Un ejemplo son las acciones de limpieza en el río San Marcos, por ejemplo, que se llevan a cabo en forma periódica para tratar de que nuestros mantos acuíferos no salgan tan contaminados y que no afecten al ecosistema.
La ecología es materia pendiente, sin lugar a dudas, y hemos de trabajar en forma muy enérgica para lograr un cambio.
Insistimos en que, nada se podrá recoger como fruto si no se trabaja desde ahora en casa; lo que aprendemos en el hogar no tiene precio cuando se hace convencido de que estamos actuando de forma correcta.
La tarea es para todos nosotros, para grupos ecologistas y otros que tienen como misión cuidar nuestro mundo, recordando las palabras de aquel hombre célebre –Baden Powell- quien pedía a todos los muchachos involucrados en el sistema Scout: “Dejad el mundo en mejores condiciones de cómo lo encontrasteis”.
Es hora de ponernos la pila, de trabajar muy fuerte en este sentido, y por favor, de hacer lo que tenemos, comenzando por un cambio de actitud en la forma de actuar de nuestros hijos. Ellos nos lo agradecerán.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!