JAVIER ROSALES ORTIZ/ANECDOTARIO *EL TALON DE AQUILES

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Echarle un ojito a lo positivo también relaja, aunque sea un poco.

Sobre todo en estos días en que la violencia sacude he incrementa el pánico y la zozobra.

Por años este ramo ha sido considerado como el Talón de Aquiles y, cómo no, si gobiernos van y gobiernos vienen y lo que se gesta en los penales de Tamaulipas siempre deja su sello bien marcado.

Han sido muy publicitados los hechos que han vivido los penales de Tamaulipas, pero todo indica que en esta materia el Gobernador, Eugenio Hernández Flores, la ha librado, como que se la ha llevado campechana.

Son los penales como bombas de tiempo, por eso cada situación se deba manejar con pinzas, con inteligencia, con prudencia y con certeza, también.

Nada es mejor que canalizar las energías de los reos hacia las actividades que tiendan a su rehabilitación y por eso es que las autoridades penitenciarias le apuestan a esta opción para evitar asonadas de protesta y de violencia.

Por ello resulta interesante el informe que divulgo la Secretaria de Seguridad Pública de Tamaulipas sobre lo que se hace hacia el interior y exterior de los Centros Penitenciarios, tan masacrados por los medios que siempre los tienen en la mira.

Pero alguna razón ha de haber para que por meses los penales de Tamaulipas luzcan tranquilos, lejos de las cámaras y del inevitable morbo.

Tal vez la clave es que las autoridades inyectan ese vigor que es necesario para que aquellos que delinquieron tengan derecho a una segunda oportunidad.

Y es que por ejemplo 24 internos en toda la entidad cursan carreras profesionales mediante programas de educación a distancia, mientras que 2217 de ocho centros penitenciarios terminaron la educación básica, o sea la primaria, secundaria y la preparatoria con base a los convenios que se firmaron con la UAT y el ITEA.

El reporte que arroja el gobierno de Tamaulipas indica además que son más de 21 millones de pesos los que recibieron 9 mil internos de ocho CEDES, en pago porque comercializaron 75 mil artículos que ellos fabrican y que por cierto muchos de ellos fueron exportados a Estados Unidos y Canadá.

Si bien a un recluso siempre lo persigue el estigma de sanguinario y malvado, es loable la actitud de más de 300 empresarios de Tamaulipas que han concedido empleo a 400 reos liberados en restaurantes, mueblerías y tiendas de autoservicio, porque ellos creen en la rehabilitación y en que es de humanos hacer valer la palabra confianza.

Y es que durante su reclusión ellos tuvieron a la mano el material necesario para que aprendieran una labor y, eso, es también importante.

Junto con esto el gobierno de Tamaulipas no se detiene y construye obra para garantizar la seguridad, como por ejemplo la segunda etapa y equipamiento del Nuevo Centro Estatal de Ejecución y Sanciones de Ciudad Victoria, que contara con ocho modernos módulos y que será entregado antes de que finalice el año.

Y también en esta capital, se dedicaron 20 millones de pesos para la dotación de redes de computo, enlaces de comunicación y de sistemas de información en las barandillas de Seguridad Pública Municipal para que de manera inmediata un juez determine la situación jurídica de un detenido en flagrancia y para que se tengan datos precisos de los lugares con más incidencia de delitos, lo que evitara que se cometan excesos he injusticias.

Pasar una miradita por lo que se hace en Materia de Seguridad Publica y Penitenciaria en Tamaulipas es sano y se debe valorar.

Como lo hace internamente José Ives Soberón Tijerina, viejo lobo de mar, porque gobiernos van y gobiernos vienen y siempre requieren de sus servicios.

Por eso en esta materia el gobernador se la pasa campechana.

Porque los penales tienen a un buen capitán.

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