Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Una autentica pesadilla ha resultado “Alex” para las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, pese a que el meteoro solamente impactó en forma colateral, los estragos y daños ocasionados se han convertido en una espiral sin fin, en donde todo mundo ha resultado damnificado.
Peor aun- la ineficacia en la toma de medidas se presenta en momentos apremiantes, en donde los niveles de agua del Río Bravo son volátiles e impredecibles, no solamente está en riesgo la seguridad de quienes viven –en forma irregular- allende las márgenes del río, si no también la aceptación de los funcionarios.
Hace un par de semanas se declaró la emergencia extrema ante la presencia de crecidas de agua provenientes de Coahuila y Nuevo León, los pronostico habían previsto que las crestas y remanentes llegaran entre el miércoles y jueves de la semana pasada, subieron los niveles y en un acto de exacerbado optimismo se relajaron las medidas preventivas y se aumentó la confianza de haber pasado todo.
Pero, inició el fin de semana y los días subsecuentes y los verdaderos problemas han comenzado para todos, el agua ha desbordado sin respetar nada a su paso, la fuerza de la naturaleza a la cual se pretendió domar, ha demostrado una vez más su espíritu indómito y la alerta ha pasado a ser una emergencia.
Después de que realmente todo haya pasado, las aguas al volver a su cauce de nuevo, nos dejarán conocer y observar las nuevas fronteras y los limites de un río salvaje.


