Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- En medio de la contingencia por la crecida del Río Bravo en la frontera de Reynosa, un final diferente le esperaba a una historia más de indocumentados.
“Trató de ingresar de manera ilegal a los Estados Unidos, al no poder lograr su objetivo fue canalizada al Instituto Nacional de Migración, nosotros coadyuvando de manera humanitaria y asistencia social, le brindamos el apoyo a esta persona porque venía con un estado de embarazo adelantado“, inició la entrevista Carlos García Juárez, procurador del DIF.
La noche del pasado lunes, Zhu Su Ying fue rechazada por el departamento de migración del vecino país al no contar con una visa de turista para ingresar de forma legal, pasó la noche en esta ciudad y antes de que ella decidiera regresar a la Republica Popular China, alguien más retrasaba su partida.
“Fue un poco complicado y resultaba algo cómico pues no se le entendía por su idioma, afortunadamente una persona de muy buen corazón, un empresario chino nos acompañó al Hospital General estuvo con ella presente, ella dio luz a un hijo que nació en territorio mexicano”, continuó el titular de la Defensa del Menor y la Familia.
Las complicaciones no fueron las habituales en esta labor de parto, y es que estuvo en chino traer al mundo a este nuevo chino ahora con reconocimiento tamaulipeco.
En este sentido, Teresa Arriola, Trabajadora Social de la Procuraduría Infantil del DIF dijo: “Mira es el primero, ya sale del Hospital con sus vacunas con su tamiz neonatal que todos los recién nacido deben de salir con ese estudio, va con su constancia de nacido vivo para pasar su registro, nada más esperamos salir de aquí resultados de laboratorio que se le hicieron al bebé“.
Mientras se escucha un ligero llanto, el pequeño y su madre fueron valorados por el cuerpo médico del Hospital General en Reynosa, mientras parte de su personal, se valía de la tecnología por medio de un traductor de idiomas para así comunicarse con la extranjera que dio a luz a esta criatura, la llegada de este bebé trajo consigo un nuevo estatus migratorio.
Claudia Suárez, la Ginecóloga que atendió el parto dice que los rasgos de cada raza diferencian a los chinos de la población entera, en este caso los ojos más rasgados, pero lo normal en el trabajo de parto, el bebé nació bien.
El Hospital General de Reynosa y la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia han presenciado el desarrollo de muchas historias, pero en su memoria permanecerá el alumbramiento de este pequeño.


