Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- En una encrucijada y sin ánimo de avanzar se encuentra la investigación que permita conocer los hechos que rodearon la muerte del malogrado candidato a la gubernatura Rodolfo Torre Cantú, quien fuera asesinado el pasado 28 de Junio en Ciudad Victoria camino al aeopuerto local.
Han pasado las semanas y el asunto tiende a enfriarse y con excepción de timidas y efimeras alusiones, como la del gobernador Eugenio Hernández el pasado jueves, en donde afirmó que “los tamaulipecos queremos conocer la verdad en torno a la muerte de nuestro amigo Rodolfo”, no ha pasado practicamente nada, despues de la ejecuciún múltiple, en donde perdiera la vida el diputado local Enrique Blackmore Smer y otros colaboradores de la campaña del priísta.
Más aun, la responsabilidad en las investigaciones se ha endilgado al gobierno federal, pese a que la Procuraduría General de la República se ha limitado a precisar que funge como colaboradora y no responsable de las pesquisas.
Lo que es aun más preocupante, es el hecho de que el ex –secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont vino a Tamaulipas a ofrecer toda la facilidad y colaboración para dar con los autores del crimen, pero tras su renuncia el pasado mes de Julio, y ahora con Francisco Blake no hay visos de que el caso camine sobre ruedas.
Las autoridades locales casi nada han logrado para recrear los ultimos momentos en la vida de Rodolfo Torre, quien por la mañana temprano desayunó en Ciudad Victoria, de ahí se marchó rumbo al aeropuerto local para viajar a Matamoros, pero en el trayecto fue interceptado por un comando de desconocidos quienes emprendieron un ataque violento a balazos, dando muerte a cinco personas y dejando heridos a otros.
Ninguna pista solida o datos de los agresores, casi nada se tiene en manos de las autoridades y el hecho mismo parece rodeado de misterios y toda de hipotesis y conjeturas que ante la falta de información han hecho que los tamaulipecos saquen sus propias conclusiones y teorias de lo ocurrido.
Al menos el tiempo avanza y aquella arenga y exigencia de la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, quien frente al feretro de Rodoldo aseguró que estaban “indignados y dolidos por la perdida del amigo”, suenan ahora como simples palabras de momento pronunciadas y que son huecas en sentido y proposito, los tamaulipecos siguen aguardando por la verdad.