– 110 millones de pesos para reparaciones en drenaje pluvial y sanitario.
Anabel Rocha García/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.-Desde hace una semana las autoridades municipales esperan la visita de funcionarios de la CNA y la CONAGUA para que continúen con la evaluación de los daños del huracán Alex a la región y ‘destraben” los recursos del FONDEN que, urgen al municipio para realizar obras de emergencia que permitan soportar los embates del clima, como lo es la tormenta tropical “Hermine” que esta apunto de arribar a Tamaulipas.
Oscar Luebbert, presidente municipal de Reynosa reveló que es necesario y urgente valorar los daños e iniciar los trabajos para corregir las averías que dejó el huracán Alex y que se calculen tengan un costo de más de 110 millones de pesos. Este sin contar los destrozos que pudiera dejar la Tormenta Tropical “Hermine” que se espera impacte en la zona norte con lluvias torrenciales.
Dijo que sería para este próximo miércoles que la CNA junto con autoridades estatales y municipales ponga sobre la mesa la reparación y restitución del bordo de contención del río Bravo, la reparación de los pluviales del Río Bravo en el área del centro de la ciudad.
Se mostró impaciente ante la tardanza de los apoyos y aseveró que no solo no han llegado los recursos del FONDEN para las reparaciones del drenaje pluvial cercano a la zona centro, sino que incluso no han venido ni a valorar estos daños.
La inversión que se necesita es millonaria, ya se hizo la primera evaluación y Luebbert señala que para la reparación de los pluviales la inversión en el orden de los 40 millones pesos aproximadamente, mientras que para la reparación de caídos esta supera los 70 millones de pesos.
Luebbert puntualizó también que el desgaste del municipio en lo económico ha sido un fuerte golpe a la economía y estimó que ha sido una inversión de más de 12 millones de pesos durante las 7 primeras semanas que duró la contingencia aunque, dijo, sí es necesario aportar más recursos para enfrentar nuevos fenómenos, tendrían que hacer ajustes más severos a programas, lo que los pone en una encrucijada, por lo que conminó al gobierno federal a hacer su parte.


