Maremágnum/Mario Vargas Suárez *Las “Patito”

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Mucho se ha dicho y escrito sobre las escuelas “patito” en el país, sobre todo que son negativas, faltas de calidad, fraudulentas y sin reconocimiento de validez oficial en sus planes y programas de estudio.
En realidad hasta la fecha, un sinnúmero de funcionarios de todos los niveles gubernamentales han hecho declaraciones con ése tema y el más reciente es Agustín de la Huerta Mejía, representante de la SEP en Tamaulipas cuando se refiere a la mala calidad de los egresados de educación Media Superior, es decir, los bachilleres.
Lamentablemente nadie de los funcionarios ha clarificado que son estas instituciones “patito” por lo que se provoca una confusión a los estudiantes y a los padres de familia.
En un trabajo publicado en 2007por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que “las escuelas patito son aquellos comercios dedicados a impartir educación sin tener el reconocimiento de la autoridad educativa… abre grupos de estudiantes ofertando desde educación básica hasta profesional…”
Hasta hace dos décadas una primaria “patito” expedía certificados de terminación del nivel de una escuela oficial y lo mismo sucedía en secundaria y hasta en preparatoria. Estos fraudes terminaron cuando se empezó a manejar la clave única del alumno, con datos como los del CURP.
Sin embargo, se siguen dado casos donde los egresados –inclusive universitarios- reciben documentación que las autoridades laborales o académicas no reconocen como legales por carecer de los registros necesarios de la SEP, luego entonces el dinero que se pagó y el tiempo de estancia en esos establecimientos son perdidos, sin validez ninguna.
Volviendo a Tamaulipas, llaman la atención las declaraciones de Agustín De la Huerta Mejía que se citan, porque sus escuelas patito, a las que él se refiere, dice sí tienen reconocimientos válidos.
De esta forma De la Huerta Mejía deja abierta la puerta para arremeter contra los funcionarios que deben supervisar el actuar de las preparatorias autorizadas a universidades, aunque nunca señala cuáles son ni mucho menos evidencia de alguna forma su declaración.
El representante de la SEP en Tamaulipas recomienda a los muchachos y a los padres de familia que cuando lean sobre la propaganda que dice “…no van a pagar inscripción, solo van a pagar tres meses… todo eso repercute en la calidad…”
El personaje aludido sabe perfectamente como comerciante de la educación, –por los negocios que el mismo tiene y comanda- que entre los particulares hay diversas formas de atraer “clientes”.
No niega el funcionario federal que los organismos rectores de la educación en el estado, léase Secretaría de Educación de Tamaulipas y la Secretaría de Educación Pública, en sus ámbitos estatal y federal respectivamente, tienen la obligación de supervisar y sancionar a las escuelas que teniendo la autorización correspondiente, incumplan el compromiso contraído.
Insiste el PANISTA que “la gran mayoría de esas escuelas de nivel profesional de las llamadas patito solamente se dedican al interés comercial sin tan siquiera con un prestigio profesional”
No cabe duda que los resbalones están a la Orden del Día y el señor Alonso Lujambio debiera de nombrar, o bien otro representante n este estado o ponerle asesores para que “amortigüen” las pésimas declaraciones que acostumbra este señor de Cd. Madero, don Agustín.
Comparto la idea de que existen “escuelas patito” sobre todo en los niveles bachillerato y superior, pero son de ésa categoría quienes no tienen Registro de Validez Oficial de Estudio (REVOE) y por otro lado, hay que abrir otra categoría para las escuelas a las que se refiere De la Huerta Mejía y a ésas si hay que analizar cómo es que no se les ha cancelado la concesión o REVOE al que se alude, si los resultados no son los óptimos.
Sería interesante conocer las justificaciones que el funcionario federal tiene para no supervisar esas “escuelas patito” o en su caso los reportes de las llamadas de atención por las irregularidades que cometen.
Los funcionarios, no solo deben limitarse a realizar declaraciones mediáticas sino que debiera ser su obligación orientar más a los padres de familia y a los mismos estudiantes para que no caigan en actos fraudulentos. Cada quien su chamba ¿NO cree usted?
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