Carlos Peña Palacios/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Para que la charrería se convirtiera en el deporte nacional por excelencia tuvieron que transcurrir doscientos años.
A caballo fue como también fue planeado el desprendimiento de la conquista por la corona española, y en aquel tiempo, el trabajo con el rocinante fue evolucionando hasta quedar reflejado en charras faenas.
Guadalupe Fernández, conocido arrendador de caballos se expresa así: “La charrería mexicana es el deporte nacional por excelencia, recordemos que estamos celebrando doscientos años, orgullosamente se inicio a caballo y entonces como ya se termino, no hay gente, no hay caballería ahora es motorizada para no dejar caer tradiciones lo hicimos deporte que es la charrería“.
Consumada la lucha por la Independencia el montar a caballo dejo a los hombres del campo, la experiencia de sortearse la vida entre ganado salvaje, y en su extremo, el de evadir ataques del enemigo teniendo simple comunicación con el penco, esta habilidad fue evolucionando hasta convertirse en lo conocido como suertes de la charrería.
¿Hay suertes arriba de caballo?… “La primera es la cala de caballo, que consiste en la buena rienda y el gobierno de caballo, consiste en arrancar el caballo a toda velocidad y pararlo en un cuadro, que es de 20 por 6 metros”.
En la actualidad esta práctica sigue viva por quien aun estando en la ciudad anhela el respiro del campo, teniendo presente la valentía de nuestros antepasados para abolir la esclavitud, y ahora por diversión o trabajo pasar el tiempo con el ganado ahora en un lienzo.
“Siguiendo nuestras tradiciones y que no se acabe, la practica más común es el coleadero que consiste en agarrar a toda la velocidad a un becerro y se pesa según la distancia y el modo de caer en el animal” finalizó el hombre de a caballo.



