Llegan por adictas; dejan prostitución

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– Niñas de 11 y 12 años son secuestradas en zonas de tolerancia de la frontera donde les pagan con drogas; hoy se recuperan

Benito López Díaz/EnLíneaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- A sus 12 años de edad “Paty” recorrió el infierno en la tierra, desde los 11 fumó mariguana y cayó en una red de prostitución donde la explotaron sin remuneración.

Por tres meses permaneció encerrada en la zona de tolerancia del municipio de Nuevo Laredo, donde la vendían a varones, y a cambio recibía droga.

“Estaba encerrada, no me dejaban salir, era un secuestro en contra de mi voluntad”, relata, “no sabía cuánto ganaban las personas que me prostituían y no solo a mi sino a otras “guercas” de mi edad”, agrega.

“Paty”, recuerda que un joven de la ciudad la metió al mundo de la prostitución, aunque antes era adicta a las drogas, entre otras, mariguana, cocaína, alcohol y tabaco.

“Me drogaba desde los once años, no le hacía caso a mi mamá, mi papá se fue de la casa, nos dejó, mi abuelito me violó a los cinco años y me fui de la casa”, comenta.

“Le decía a mi mamá que la quería ver muerta, fue lo que quise a esa edad la calle y la drogas, sentí odio contra todos, echaba la culpa de lo que me pasaba a otros”, abunda.

Hoy “Paty” fue rescatada de las drogas y de la prostitución de menores, se encuentra convencida de querer cambiar y volver a vivir con el apoyo de instituciones como el departamento de Salud Mental y Control de Adicciones de la Secretaría de Salud y de organismos no gubernamentales como Alcohólicos Anónimos (A.A.).

ESTUDIE EN LA RODANDO CALLES: “CANY”

Originaria de esta ciudad, “Cany”, tiene apenas once años de edad y ya va de regreso en el mundo de las adicciones, ha consumido desde mariguana hasta “piedra”, sin olvidar los solventes.

“No había un día en mi casa en que mi papá no le pegara a mi mamá, por eso me quería fugar de la realidad al drogarme, evadir mi infeliz destino que me había tocado vivir desde que nací”, narra.

“Primero me fui a drogar con unos chavos del barrio, llegaba un momento en que no escuchaba nada, por tanta droga que había consumido”, añade.

“Cany” desde los seis años probó el alcohol, en primero de secundaria se drogaba y ahora junto con “Paty” buscan rehabilitarse para volver a los estudios y a un desarrollo normal en la sociedad con el apoyo del gobierno y sus programas.