– Asesino silencioso al acecho de tamaulipecos
Benny Cruz Zapata/EnLíneaDIRECTA
Victoria, Tamaulipas.- Cuando a don Andrés Hernández a sus 65 años de edad le dijeron que tenía diabetes, y que si no quería morir o empezar a perder poco a poco desde un dedo hasta una pierna o quedarse ciego tenía que “cuidarse”, que significaba cambiar su alimentación y hasta cortarse las uñas de otra manera; acató el diagnóstico como una sentencia de muerte:
“La verdad sea dicha uno está más allá del bien o del mal, solo de pensar que no volvería a saborear una pieza de pan con chocolate o comer taquitos o gorditas me ponía mal, eso fue hace seis meses, y ahora entiendo eso que dicen que somos lo que comemos; la última vez que me di mis gustitos fue hace dos meses, pensé que no la libraba, porque por no respetar la dieta, ya la sangre no me llegaba a los pies, sentía que se me quemaban las piernas, en un grito me llevaron al hospital, ahí escuché a los doctores que por poco y entraba en un coma diabético, no sé de medicina pero ya daban por hecho que iba a perder mis piernas”.
Comparte que ahí fue cuando tomó conciencia que tenía una enfermedad incurable y prácticamente mortal, que dependía de su fuerza de voluntad, proteger su vida y cada una de las partes de su cuerpo:
“Es cuando uno valora hasta el sabor de una tortilla.”
Hoy es el Día mundial de la Diabetes que, de acuerdo a información oficial, es un evento anual que tiene como objetivo generar en todo el mundo mayor conciencia del problema que supone la diabetes, del vertiginoso aumento por doquier de las tasas de morbilidad y de la forma de evitar la enfermedad en la mayoría de los casos. El Día Mundial de la Diabetes, instituido por iniciativa de la Federación Internacional de la Diabetes y la OMS, se celebra cada 14 de noviembre para conmemorar el aniversario del nacimiento de Frederick Banting, quien, junto con Charles Best, tuvo un papel determinante en el descubrimiento en 1922 de la insulina, hormona que permite tratar a los diabéticos y salvarles la vida.
La OMS estima que en el mundo hay más de 220 millones de personas con diabetes, guarismo que muy probablemente, de no mediar intervención alguna, para 2030 se habrá más que duplicado.
Casi el 80% de las muertes por diabetes se producen en países de ingresos bajos o medios.
En territorio estatal de acuerdo al último reporte que da la Secretaría de Salud; 204 mil 401 casos que se tienen registrados en la entidad, 141 mil 746 son mujeres y hay 62 mil 655 hombres con el mismo problema de salud, siendo la primer causa de muerte con casi tres mil defunciones anuales y ocupando Tamaulipas el segundo lugar a nivel nacional con las cifras ya mencionadas.
De esta totalidad solo 65 mil enfermos están bajo control médico, totalidad que fue captada dentro del programa “chécate, toma el control”.
Queda claro que la diabetes es un asesino silencioso que está al acecho de los tamaulipecos, teniendo como cómplices principales una nula cultura del cuidado de la salud, malos hábitos alimenticios y el encarecimiento de los medicamentos y servicios médicos especializados que es causal de muerte, mutilaciones y mala calidad de vida entre un buen porcentaje de los 500 mil hombres, mujeres y niños que ya la padecen.
Para el presidente de la Asociación Civil, “Vive con diabetes”, Carlos Santamaría Ochoa, el padecimiento de la diabetes al igual que la hipertensión y la obesidad, son los problemas de salud pública que en esos momentos llaman a la alarma colectiva, así como la participación de la sociedad civil e institucional:
-De hecho van de la mano, una persona obesa tiene el riesgo permanente de la hipertensión y la diabetes, es urgente que todos desde cualquier trinchera asumamos la parte que nos toca, porque al hacerlo no solo protegemos nuestra calidad de vida, sino la vida misma, tanto la propia como a los seres que más amamos como son nuestros hijos, que desafortunadamente ya están corriendo los mismos riesgos de salud, siendo nosotros los causantes de sus males, pues los hábitos de una mala alimentación, de una escasa cultura de la salud se da desde el seno del hogar.
La alarma no es gratuita, los estragos que está causando entre la población son terribles; pues no solo es causa de muerte sino de mutilaciones, ceguera, cardiopatías, entre otras enfermedades, menciona Santamaría Ochoa.
En cuanto a las cifras que se manejan del padecimiento, precisa:
-Y estas cifras con muy relativas, pues las proyecciones que se manejan nos hablan de que por cada caso oficialmente reconocido, hay otro enfermo que ni siquiera sabe que tiene el padecimiento, además hay una situación que se enfrenta, se habla de que hay un número mayor de mujeres diabéticas, pero esto se debe a que son ellas las que más atentas están al cuidado de su salud, además son quienes siguen el tratamiento una vez que son detectadas, en el caso de los hombres, desafortunadamente aquí el machismo hace de las suyas.
Puntualiza:
“Soy tan macho que yo no me puedo enfermar, soy tan macho que eso de llevar dieta en la alimentación es cosa de viejas, soy tan hombre que eso de las pastillitas y monitorear mi glucosa no va conmigo, y las consecuencias las tenemos no solo en las cifras de mortalidad masculina a consecuencia de la diabetes, sino en los estragos que tienen la salud, nos ha tocado ver a este tipo de hombres que hasta que pierden una pierna o se quedan ciegos, asumen la gravedad de su enfermedad..”
De acuerdo a información difundida por la Secretaría de Salud si en 1997 la Diabetes Mellitus ocupaba en México el tercer lugar como causa de mortalidad en la población, diez años después, -a partir del 2007- la diabetes es la primera causa de muerte en México, la primera causa de amputaciones de algún miembro del cuerpo y provoca casi el 30 por ciento de Retinopatia Diabética.
Los programas de diabetes se encaminan a tratar a los pacientes diagnosticados reforzando las acciones en la población de alto riesgo, con el fin de prevenir y reducir la presencia de la enfermedad en las personas con intolerancia a la glucosa.
Las personas con diabetes presentan con mayor frecuencia factores de riesgo cardiovascular como la obesidad, la hipertensión arterial, trastornos de la coagulación y de la función plaquetaria, entre otros.
Se calcula que los costos para atender las complicaciones crónicas de la diabetes representan entre el 5 y 20 por ciento de los costos directos por atención médica y se ha demostrado que las personas con diabetes comienzan a disparar sus gastos en atención en salud que las personas que no los padecen, hasta 8 años antes de ser diagnosticada.
El doctor Luis Fernando Garza Frausto Director de Prevención y Protección a la Salud en la entidad sustenta que la detección de enfermos sigue a la alza entre la población del estado, esto como consecuencia de los malos hábitos alimenticios, así como una vida sedentaria, la falta de ejercicio, lo que aumenta el riesgo de padecer obesidad que con los años puede generar diabetes o hipertensión.
Agregó que en el caso de “Chécate y toma el control”, ha servido para detectar a los tamaulipecos que padecen hipertensión y diabetes, sin embargo desafortunadamente la población no tiene conciencia real de sus padecimientos y en consecuencia no siguen las recomendaciones clínicas que hay para mantener la calidad de vida y un acertado manejo de los padecimientos.
¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?
Los primeros síntomas de la enfermedad pueden incluir los siguientes:
-Sed extrema
-Hambre extremo
-Ganas de orinar frecuentemente
-Llagas o moretones que se curan lentamente
-Piel seca y con comezón
-Pérdida de peso inexplicable
-Visión borrosa que cambia día a día
-Cansancio o somnolencia inusual
-Hormigueo o adormecimiento en las manos o los pies
-Infecciones frecuentes o recurrentes en la piel, las
encías, la vejiga o infecciones vaginales por levaduras, entre otras


