Casas de empeño, salvavidas de muchos

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Benny Cruz Zapata/EnLineaDIRECTA

Victoria, Tamaulipas.- Las casas de empeño ya son parte del panorama cotidiano de la capital de Tamaulipas y ante la crisis que ya se deja sentir con mayor rigor en los últimos días de este 2010, se han convertido en la tabla de salvación de quienes se gastaron hasta lo que no tenían en las fiestas de navidad,

A Juventina Zamarripa Torres, le da vergüenza ser una de las clientas que en plena navidad a llegado a empeñar la televisión nuevecita que le mando una hija que vive en los Estados Unidos:

-Yo le digo lo que quiera pero no me tome foto, no porque sea de la alta sociedad, sino porque hasta para uno de pobre le da vergüenza salir en el periódico por tracalera, apenas el 20 de diciembre me llego la tele que es de 29 pulgadas y ya la tuve que traer con todo y envoltorio a la casa de empeño, me prestaron mil 500 pesos, los que ahora si voy a cuidar, porque ya no tengo de donde echar mano.

Comparte que como toda madre de familia de cinco hijos, tres de los cuales aún viven con ella y su esposo Bernardo en la Colonia Amalia G. de Castillo Ledón, festejo en grande la navidad:

-Aparte de mis hijos vinieron a pasarla con nosotros unos familiares de China Nuevo León, así que además de los tamalitos que acotumbramos, hicimos frijoles a la charra, carne asada, con decirle que hasta piñata compre con dulces incluidos para los niños chiquitos, como quien dice, estuvimos de lujo, aunque ahorita ya estamos pagando las consecuencias.

Razones dice tener de sobra para haber llegado hasta la casa de Empeño Prestomax:

-MI marido es trabajador eventual y aunque no le ha ido mal, ya que en diciembre siempre hay mucho trabajo, pero con la navidad uno se emociona y se gasta hasta lo que no tiene, asi que teníamos como dos mil pesos guardados para los tamales y cómprales un regalito a mis hijos, pero en un abrir y cerrar de ojos se nos fue el dinero y para acabarla de amolar, a mi esposo ya no le ha caido trabajo, por eso aprovechando que mi hija, la mayor me había enviado de regalo la tele, me vine al empeño.

Cuenta que no es la primera vez que lo hace:

-Pero aun me sigue dando vergüenza, pero la desesperación de no tener ahora si para llegar al año nuevo y hacer unos buñuelos, me dio valor y una vecina que venía a lo mismo, me dio un raid y que empeño la tele, con esos mil 500 pesos ya la hacemos para brincar el año., Dios primero a mi marido le va a llegar trabajo, porque el es el único que nos sostiene ya que mis hijos todavía estudian.

No es la única en tales circunstancias, Veronica García Olazaran, administradora de una de las casas de empelo ubicada en el centro de la ciudad, menciona que después del 25 de diciembre, se incremente el número de clientes:

-Nosotros somos una empresa certificada -Prendamex- y ya tenemos varios años en Victoria, por eso vemos que cada diciembre, pocos días antes de llegar al año nuevo, aumentan los clientes, a decir verdad muchos nos traen a empeñar los regalos que reciben en diciembre, que la cadenita de oro, que el reloj, que los aretes, los avaluos que hacemos son los justos y nunca hemos tenido problemas, como somos una cadena nacional y estamos certificados incluso, manejamos hasta promociones, como por ejemplo, el 30% que esta vigente en el pago de intereses, damos seguro de vida gratis.

Agrega que desde que llegaron las casas de empeño a la ciudad se convirtieron en una opción para los necesitados:

-Tan solo nosotros ya tenemos seis sucursales en Victoria, de las 580 que hay en toda la república, esto da un panorama que ante la situación económica que se padece, la gente recurre a nosotros para mitigar su falta de dinero,

Una de estas clientas es Rocío López Núñez, quien asegura que ya es clienta frecuente de las casas de empeño, las cuales ve como una fuente de dinero fácil y rápido:

-Aunque es dinero caro, porque si uno se tarda en pagar si te prestaron mil pagas dos mil y así, en mi caso como soy jefa de familia y a veces el trabajo de la maquiladora no alcanza ni para pagar cómodamente los servicios públicos, cuando llega mucha luz, traigo unos anillos y unos aretes que tengo, además de una esclava del bautizo de mi hija, y ya salgo del apuro.

Por conocimiento de causa, afirma que no pasa lo mismo con crédito familiar, en donde son auténticos agiotistas:

-A mi me prestaron cinco mil pesos, ya llevo un año pagándolos y todavía me faltan dos años de quinientos pesos mensuales para terminar de pagar, además ahí no se manejan promociones, es lo peor que pude hacer y aunque de momento me resolvieron un apuro que tenía, la verdad que fue un gran error caer ahí.

Agrega:

-Por eso prefiero empeñar, porque con los intereses que pague cada mes, no me meto en problemas y si resuelvo como ahorita, tener un dinerito para no pasar en blanco el año nuevo.