Inicia este día un nuevo ciclo, un año de 2011 lleno de expectativas para todos, principalmente, para los que pensamos que hay cosas mejores que podemos vivir. Hoy, Tamaulipas comienza una nueva era en su historia, encabezada por Egidio Torre Cantú, gobernador constitucional del estado quien, con un grupo de personas ya conocidas por la opinión pública, construirán el porvenir de la entidad para los próximos seis años.
Se vienen muchas cosas que, esperamos, sean todas buenas.
Pero cuando iniciamos un nuevo año, muchos de nosotros tenemos la idea de que hay que cambiar aspectos para poder mejorar, que hay que hacer propósitos que nos lleven a ese estatus y que, con mucho entusiasmo, seguramente nos llevarán al éxito que tantas veces buscamos y que nos orilla a caer… pero a levantarnos cada vez.
El nuevo año de 2011 inicia con algunos aumentos que nos ha regalado la autoridad del país: gasolina, gas, teléfonos, impuestos, transporte colectivo, tortillas, bebidas energizantes, cigarrillos, por citar solamente algunos, y que definitivamente, hace que la llamada “cuesta de enero” sea todavía más difícil, pero no debemos perder ese entusiasmo porque es lo que nos moverá y mantendrá firmes y seguros.
Muchas personas tienen ideas sobre cómo iniciar el año, y todas son muy respetables, pero nosotros quisiéramos agregar a cualquier manifestación, el entusiasmo por encontrar nuevos horizontes, nuevas metas, nuevas cosas que nos lleven al éxito que cada quien merece de acuerdo a sus posibilidades.
México es una gran nación que merece salir adelante, mejorar en todos aspectos, y para ello, será necesario que cada uno de los más de 110 millones de habitantes de este maravilloso país trabajemos muy fuerte, para lograr lo que anhelamos.
En lo personal, que todos nuestros proyectos se conviertan positivamente en metas cumplidas, que haya motivos de sobra para sentirnos orgullosos de nosotros mismos y, sobre todo, que tengamos la fuerza para salir un paso adelante cada día.
La lista de proyectos seguramente es muy grande, pero tenemos que hacer un enorme esfuerzo por cumplir cada uno de éstos. Nada hay más satisfactorio que encontrar con que hemos llegado a una meta propuesta. Eso no tiene precio, sinceramente.
Evocamos la memoria de los seres queridos que ya no están con nosotros, y hacemos una oración por todos ellos, así como por los que estamos en este mundo tratando de cristalizar los sueños una vez pensados, y que seguramente pronto serán alcanzados.
Éxito debe ser el concepto que debemos tener siempre presente en nuestros corazones y nuestra mente, porque de esa forma, estaremos siempre pensando en la manera de llegar a las metas, de concluir los caminos iniciados, pero sobre todo, por alcanzar esa satisfacción de haber cumplido con nosotros mismos.
Uno de nuestros más grandes propósitos será, sin duda alguna, mejorar los aspectos referentes a la forma de vida llamada diabetes mellitus, porque con ello, seguramente encontraremos la facilidad para hacer otras cosas más complejas, en aras de una felicidad que todos merecemos, y que algunos nos negamos por las oportunidades que la vida nos presenta.
Agradecer al Ser Supremo por la oportunidad de vivir, de encontrar el motivo necesario que nos lleve al entusiasmo de seguir caminando.
A todas las personas que de alguna manera se han cruzado en el camino, agradecemos su participación en nuestra existencia y en formar parte de la historia personal que estamos tejiendo desde hace más de medio siglo.
La felicidad debe ser de todos y para todos, porque así lo hemos establecido.
Agradecer a los que nos presentaron escollos en el camino porque eso nos ha hecho fuertes. A los que viven con envidia y recelo, porque nos han enseñado a perdonar y a soportar esas situaciones poco agradables.
Pero sobre todo, la oración principal a quienes están con nosotros en todo momento. La oportunidad de agradecer a esos tres soles en nuestra existencia por haber formado parte del proyecto de vida que iniciamos y que hoy toma un distinto camino, pero que siempre nos hará más fuertes, en aras de ofrecerles algo mejor cada día.
Agradecer a la vida la oportunidad de cruzar por sus días y sus años con los asuntos que buenos y malos se nos presentan. La promesa de buscar los mejores resultados en todo lo que podamos emprender, de colaborar con nuestros semejantes y de hacer que nuestros hijos se sientan cada día más orgullosos del padre, porque finalmente, para ellos estamos trabajando y viviendo.
El agradecimiento a nuestro Ser Supremo, porque gracias a su motivación encontramos la fuerza para seguir viviendo. Gracias por un nuevo año… que hoy inicia con buenos augurios.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!