¿No es Almaraz, ni Enrique, o Luebbert, una mujer al PRI?

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Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA

Reynosa, Tamaulipas.- Hasta hace unos momentos la baraja de posibles relevos a la presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI en Tamaulipas, reflejaba ventaja a favor de las mujeres, en donde se intensifica la especie propalada de que a ese cargo arribe a una fémina para atemperar lo apasionado del puesto político que tantas ansias ha despertado en algunos, tras la caída de Ricardo Gamundi Rosas.

Y es que las apuestas y los dados giraban en torno al diputado local de Ciudad Victoria, Oscar Almaraz Smer, pero personalmente se encargó de desilusionar a sus compañeros del Congreso, cuando al termino de la sesión del miércoles hicieron una insípida fila para felicitarlo con anticipación: “No soy yo, no voy a ser el presidente del partido, hay que esperar”, dijo lacónico y sin emociones.

En esos momentos en el exterior del reciento legislativo, Antonio Martínez Torres, siempre distante de los reporteros y parco al ofrecer declaraciones, se apuraba a expedir recetas del presidente del PRI ideal: “Primer la unidad y fortaleza de los priístas, eso es lo más importante por preservar, ya después elegiremos a nuestro presidente”, decía como si sus palabras fueran agua viva.

La rumorología que es un deporte afín y gustado por los politólogos, esos que se esmeran en descifrar códigos secretos y leer entre líneas, advierten la posibilidad de que sea una mujer la que ocupe la vacante del Partido Revolucionario Institucional.

Se cruzan apuestas ya entre las mujeres que pudieran arribar al PRI en Tamaulipas ellas son: Blanca Guadalupe Valles Rodríguez, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, Cecilia Robles Riestra, así como Amira Gómez Tueme.

Cecilia Robles Riestra, dirigente del Movimiento de la Mujer fue la que propuso a Rodolfo Torre Cantú como candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas en aquel consejo político del 13 de diciembre de 2009.

La forma entusiasta y férrea con defendió su propuesta en aquel entonces no solamente le ganó la simpatía del malogrado candidato desaparecido, si no que algunos entendidos afirman que eso le retribuyó hoy en día la gratitud del gobernador.