ANECDOTARIO/JAVIER ROSALES ORTIZ *Y LA PISTOLITA APA

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RELATO 1.-Por si fuera poco la estrenada que le dieron los medios nacionales y locales a esta administración por lo de las minifaldas, ésta es ahora la comidilla. Unos se ríen y le atribuyen este hecho a problemas de distracción por aquello de que con la zumba los policías no están concentrados al cien en su trabajo.
Otros, lo toman con seriedad y piensan que este hecho es inverosímil en el seno de una secretaria que está diseñada para resguardar la seguridad de los ciudadanos.
Y es que mientras que los empleados estiran su cuerpo y con gracia se adaptan al compás de la pegajosa música propia de los gimnasios donde acuden los amantes de los aerobics, este hecho sorprende, preocupa, pero se antoja un tanto cómico.
En los gimnasios es casi por ley que se extravíen los accesorios personales.
Porque por lo menos los que son privados carecen de vigilancia y por lo tanto los socios ya saben a lo que le tiran.
Pero el hecho de que corra con insistencia una versión que indica que se perdió una pistola en la Secretaria de Seguridad Publica de Tamaulipas, no tiene nombre.
Y es que hacia adentro y hacia afuera de esa dependencia la especie va cobrando fuerza y, dicen quienes lo ven a diario, que el General Ubaldo Ayala Tinoco, secretario del ramo, en estos momentos anda que no lo caliente ni el escuálido sol que acaricia al mediodía a la capital de tamaulipeca.
Este asunto ha puesto en alerta a las autoridades de seguridad, en razón de que el hecho de que se extravíe un arma no es cualquier cosa.
Y cómo no, si las medidas de vigilancia para ingresar o salir de esa dependencia son extremas, sin embargo dicen que la pistolita no ha aparecido.
Con todo y ello es evidente que no hay control hacia adentro y que las autoridades son novatas en eso de que no conocen las virtudes y los defectos de quienes conforman a esa secretaria.
Si la versión es real y es tal como me la platicaron, significa que algo está fallando en Seguridad Pública, porque es infantil que alguien pueda sustraer un arma por la puerta principal.
En tanto, se dieron órdenes terminantes para que se ubique la ya famosa pistolita y que se castigue al responsable, porque no se vale asaltar a la casa.
Esto, -la filtración- prueba además que el titular no es de los afectos de todos los que trabajan en la dependencia, o sea que se puede decir que tiene al enemigo en casa.
Ahora solo falta que se emita una orden para que los policías realicen sus ejercicios con la pistola colgada de su uniforme deportivo.
Porque puede haber algunos trabajadores con malas mañas.
Y, eso, ya es grave.
RELATO 2.-La tercera es la vencida para el licenciado Enrique de Leija Basoria.
Y es que ya van tres ocasiones que se registra para buscar el puesto de Consejero Electoral y no le hace justicia la revolución.
Con un amplio currículum que avala su carrera como servidor público y catedrático universitario, Enrique espera paciente que se le brinde una oportunidad para que concretice su sueño de servir desde ese lugar al pueblo tamaulipeco, sin embargo está consciente también de que lucha contra la corriente, porque siempre se imponen añejos intereses, los recomendados y los grillos en potencia.
En una ocasión desde la tribuna del Congreso de Tamaulipas el ex diputado panista, Alfonso del León Perales, defendió el derecho que tienen ciudadanos como Enrique de formar parte del Consejo Estatal Electoral, sin que él se lo solicitara.
Sin afinidad política, el actual Jefe de Bibliotecas del órgano colegiado sigue soñando y solo espera que alguien la abra la puerta para demostrar que su experiencia se puede traducir en frutos que enriquezcan al ramo electoral.
Es de humanos intentarlo de nuevo.
Y Enrique sigue haciendo changuitos.

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