Sin duda la ciudad de Oaxaca y menos los mexicanos, somos inmerecidos de lo que ha hecho un grupúsculo de seudo-maestros e integrantes de la APPO.
Ahora resulta que estamos haciendo lo que los gringos y muchos turistas extranjeros: Cancelar las reservaciones a Oaxaca porque “da meyo” viajar a lugares inseguros y en este caso, por el temor a quedar en medio de los maestros de la Sección 22 y las fuerzas públicas. Se dan con lo que tengan y no hay detenidos por las autoridades locales o federales.
¿Cómo poder viajar a tan bella ciudad, llena de historia, tradición y cultura, hospitalaria y de buen trato con los visitantes, con los desmanes provocados por grupos anti-oaxaqueños?
Le comento que el martes pasado, se dio un enfrentamiento entre los de la APPO y algunos maestros de la sección 22 del SNTE contra las fuerzas federales que custodiaban las inmediaciones del recinto donde estaba el gobernador Gabino Cué (2011-2016) y el Presidente Felipe Calderón (2006-2012).
Se pregunta el periodista Ricardo Alemán ¿Quién ordenó un zafarrancho que llegó a poner en peligro al Presidente Calderón? Y al mismo tiempo califica de insólita esta acción a todas luces política, quizá interpretando a ésta como la medición de fuerzas de poder.
En su elección pasada Oaxaca vivió la alianza entre el PRD y el PAN, convenios en los que participaron la Sección 22 del SNTE y la APPO por insistencia del PRD, juntos llevaron al poder al actual gobernador Gabino Cué y hoy hay promesas, ahora incumplidas y no por el gobernador ¿O si?.
Esta vez maestros de la sección 22 y la APPO intentaron reventar la gira presidencial, provocando a las fuerzas federales para caer en un zafarrancho donde se registraron mujeres policías secuestradas, maestros golpeados, periodistas lesionados y un vehículo policiaco quemado además de autos particulares destrozados.
Por momentos, la capital de Oaxaca pareció regresar a la crisis política de 2006, parecían tiempos de Ulises Ruíz.
Mientras en Oaxaca se rompen la cara, la generalidad de los mexicanos festejan el nuevo decreto presidencial donde Felipe Calderón determina que lo que usted pague –o por lo menos una parte- por colegiaturas de sus hijos en la escuela privada, será deducible de impuestos.
Un sesudo y rápido análisis hecho por el profesor Domingo Reyna Rodríguez de la sección 30 del NSTE, se limita a declarar que solo los “ricos” se verán beneficiados, porque la mayoría de la gente manda a sus hijos a las escuelas públicas.
El dicho de Reyna Rodríguez no tiene nada de falso, está fundamentada en el hecho de que una buena parte de los estudiantes de las escuelas privadas son hijos de funcionarios de los tres niveles de gobierno y otros pertenecen a una clase social alta, donde prevalecen los empresarios
Sin duda también hay estudiantes hijos de la clase media que con grandes esfuerzos pagan las altas colegiaturas en las escuelas privadas. Hace poco me enteré que un matrimonio clase-mediero de victoria paga un promedio de 25 mil pesos mensuales por las colegiaturas de sus cuatro hijos.
Pero tenga cuidado. No todos los que tienen a sus hijos en la escuela privada verán regresada la colegiatura por la Secretaria de Hacienda, ya que se limita a parámetros, según el nivel escolar.
En concreción, mientras en Oaxaca se siguen rompiendo el queso, sacando mole y bailando al son de la sandunga, los empresarios están de plácemes porque deducirán de sus impuestos lo que pagan por las colegiaturas de sus hijos, amén de las becas de excelencia.
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