Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Enseñarles a pescar

Quien haya tenido contacto con la Biblia recordará aquella frase de que hay que enseñar a la gente a pescar en lugar de dar el alimento, dado que, cuando se entrega comida a quien la necesita, puede uno aliviar su situación en ese momento pero, ¿y mañana? ¿y los demás días? Cuando se le enseña a producir, a hacerse de ella con su propio esfuerzo es más productivo y ayuda mucho más, aunque a veces no tenga el impacto mediático que algunos malos “bienhechores” buscan.
No se trata de publicitar el apoyo, tampoco de hacer como que no vimos nada: tan mala es una actitud como la otra.
Hay gente en Victoria que sale calladamente con algunas bolsas que contienen alimentos –no desechos, sino adquiridos para tal efecto- y toman rumbo a alguna zona marginada de la ciudad; ya ahí, buscan, seleccionan según su criterio y entregan el apoyo en forma anónima, callada, discreta. No se requiere publicitar estas cosas. “Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda”, también viene en la Biblia.
Y es precisamente esta función la que asume la autoridad al procurar bienestar para los demás sin tener que ser, como quisieran esos vividores disfrazados de “líderes sociales”, los que mantengan a los ciudadanos.
Parásitos sociales que pululan en las dependencias sacando dinero para su interés personal, dejando a un lado las necesidades de los grupos que aparentemente representan, abundan, los hay hasta en silla de ruedas que lucran con una enfermedad ficticia.
Y si bien es cierto que el gobierno debe atender nuestras necesidades, es muy distinto pensar que debe asumir el papel de padre en nuestros hogares, y prodigarnos todo. Como buen padre, debiera enseñarnos a pescar y no darnos el pescado toda la vida.
Sucede, por ejemplo, en los campamentos para niños con diabetes: se les enseña a pequeños de 3 y 4 años a monitorearse sus niveles de glucosa, inyectarse y demás, sabiendo que no toda la vida estará papá o mamá al lado.
Es aquí donde cobra fuerza la declaración del gobernador Egidio Torre Cantú al anunciar la ampliación de una conocida empresa, lo que propiciará la generación de un gran número de empleos: 4 mil nuevas fuentes de empleos porque la empresa Delphi crecerá en la entidad, sin duda alguna se convierte en 4 mil buenas noticias, porque habrá de la misma manera, 4 mil jefes de familia que podrán llevar a su casa algo para comprar alimentos y cubrir necesidades.
Mucho mejor resulta este tipo de acciones, aunque no podemos dejar de pensar en que a algunas personas hay que ayudarles por la situación en que viven, y esa función se cumple a través de otras dependencias del mismo aparato oficial, tanto federal, estatal o municipal, sin importar de donde provengan sus titulares.
Cansa, choca, molesta el hecho de que personajes de dependencias federales hacen cualquier cosa y lo primero que sacan a relucir es que son panistas. A los ciudadanos nos importa muy poco si son o no panistas: lo que queremos es un buen gobierno, que lejos de ufanarse de lo que dicen que son, actúen para bien de los demás.
Finalmente, los ciudadanos, en cualquier colonia, los hay “de chile, de sal y de manteca” como reza el dicho, es decir, hay del PAN, PRI, PRD, PT, PANAL y otros institutos, y la autoridad está completa y totalmente OBLIGADA a cumplir a todos, no únicamente a sus simpatizantes.
El gobernador, al igual que el alcalde y el presidente, son de todos los mexicanos, no únicamente de su partido.
Pero volviendo al pescado y demás, es importante que se puedan llevar a cabo esos programas en los que el productor pueda acceder a mejor tecnología para que produzca más, o que el investigador tenga mejores herramientas para producir más investigación, y así en todas las áreas.
La autoridad está obligada a encontrar los mecanismos que a usted y a nosotros nos permitan acceder a mejores niveles de vida, pero sin ser dependientes de la misma autoridad.
Los tiempos del paternalismo político quedaron ya muy atrás, y la verdad, no queremos nadie que vuelvan, salvo los vividores liderzuelos sociales, lacras que lucran, parásitos que succionan pero solo para su beneficio.
Nos ha dado mucho gusto saber que, a poco menos de dos meses, la administración del gobernador Egidio Torre Cantú anuncia la creación de 4 mil nuevos empleos. Ahora toca el turno a los municipios: dejarse un poco de quejar por las deudas que les heredaron y ponerse a trabajar, porque se han pasado dos meses “llorando” que no tienen dinero.
Si ya sabían que administrar una entidad es difícil, ¿para qué buscaban la postulación? La administración pública es difícil, y más, cuando solamente se ven los problemas de los que estuvieron antes que nosotros.
Habrá que seguir el ejemplo del mandatario que, en plena etapa de revisión para estructurar el Plan Estatal de Desarrollo, ha anunciado las acciones que todos queríamos escuchar: acción, actividad, productividad. Nada de estacionarse a la queja: hay que ponerse a trabajar.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!