Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Licitación de obras

Toda administración pública tiene en la licitación de obras, concursos de las mismas y adjudicación directa, una serie de comentarios que muchas veces no son favorables, porque se presume siempre que hay actos reñidos con la honestidad.
Somos una sociedad curiosa en ese sentido: en ocasiones, la envidia nos lleva a pensar que todo mundo –menos nosotros- tiene niveles de corrupción de los que debiera avergonzarse.
No pretendemos hacer una defensa de aquellos que se han enriquecido ilegalmente a la sombra del poder o porque tienen relaciones que les permiten disfrutar de beneficios fuera de toda legalidad. Somos de la idea de que como en todas partes, existe gente honrada… y no tanto.
Y en el caso de obras de gran escala, siempre se presume que hay favoritos que no cumplen con los requisitos, o que se ha entregado un contrato sin merecerlo.
Suponemos que las administraciones y quienes las encabezan tienen la idea de que la gente –la opinión pública- considere que su accionar ha sido dentro de la legalidad y sin hacer distingo alguno. No es tan fácil, porque todos pensamos mal.
Aquí recordamos a aquel viejo amigo que decía que cuando fuera grande –éramos adolescentes- quería ser una auténtico tonto; “¿por qué?” le preguntamos, a lo que contestaba: “porque las tres frases favoritas de los mexicanos son: cuánto dinero tiene ese tonto, que hermosa mujer tiene ese tonto, y qué buen carro tiene ese tonto”.
Esta reflexión nos ocupa en el sentido de que siempre que alguien tiene éxito es víctima de pensamientos inadecuados. Insistimos: hay gente que definitivamente sí se ocupa ilegalmente de estos menesteres, pero ni todo es blanco, pero tampoco es negro.
Por tal motivo, el gobierno de Tamaulipas quiere hacer más transparente la adjudicación de obras, y para ello se instrumentan diversos mecanismos. Sabedores de que el gobernador Egidio Torre Cantú es gente conocedora del ramo de la construcción, suponemos que ha decidido volcar sus esfuerzos en que estos procedimientos se manejen con honestidad.
En ese tenor, nos informan que el próximo jueves 28 del presente mes de abril se instalará en la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción un módulo para actualizar el padrón de contratistas, con la idea principal de brindar una mayor atención a éstos en todo el estado.
La referida instalación se llevará a cabo en la zona sur, específicamente, en las oficinas de la CMIC que se ubican en el hermoso puerto de Tampico, y la idea es precisamente que todo mundo relacionado con esta importante actividad productiva, generadora de recursos y empleos, tengan la oportunidad de actualizar sus datos, inscribirse o darse de baja en su caso, para que el gobierno estatal tenga un padrón confiable, actualizado, y que quienes lo conforman sepan que se manejarán los concursos en igualdad de circunstancias, o al menos, con la menor cantidad de yerros posible.
Esa es la voluntad, pues, y aunque insistimos en que habrá uno que otro “vival” que pretenda hacer su agosto en esta actividad, la idea es manejarse con escrupulosa transparencia.
El director jurídico de la Secretaría de Obras Públicas del gobierno del estado, César Abraham Ramírez Rosas ha extendido la invitación a la comunidad constructora para que puedan asistir con su documentación correspondiente, y que puedan formar parte de ese padrón de contratistas que les permitirá participar en la licitación de obras de la presente administración, situación que a muchos agrada, porque tendrán la oportunidad de buscar incrementar su trabajo y con ello sus ingresos, así como también colaborar con una real generación de empleos, aspecto que ha crecido en forma importante en el estado de Tamaulipas.
El funcionario Ramírez también comentó que esta misma acción se llevó a cabo en Reynosa, para actualizar el padrón de la zona norte, y en cuanto haya la necesidad de echar a volar la maquinaria de obras, se tenga la lista actualizada y legalizada de quienes puedan responder con su trabajo a las necesidades estatales.
Con este tipo de acciones, a la ciudadanía le dará confianza el saber que quienes se hagan cargo de la obra pública sean personas de profesionalismo probado, y que no haya problemas que tengan que ver con trabajos de mala calidad, que es lo que menos quisiéramos: el dinero es de todos, del pueblo, y queremos que se invierta bien.
Y suponemos que es el primer paso porque seguirá la cristalización de proyectos, las convocatorias y demás, en aras de que la entidad siga creciendo al paso que merecemos, que haya empleo y obra, dos detonantes fundamentales en la economía de cualquier parte del mundo.
Ya estará listo el padrón, siguen los concursos y luego, lo más importante: una adecuada y correcta ejecución de los proyectos para convertirlos en realidad, que tendrá sus efectos en la economía de la entidad.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!