PALACIO/Mario A. Díaz Vargas *Bien… pero mal

0

EN condiciones excelentes en materia de seguridad pública, buen clima y una muy bien preparada organización de eventos playeros concluyó el período vacacional de Semana Santa.
La playa Bagdad de esta ciudad fronteriza registró una considerable afluencia de turismo local, nacional y extranjero, aunque, lógicamente, en menor densidad con relación a temporadas anteriores.
La inseguridad en las carreteras, la violencia en el norte del país y las narcofosas de San Fernando fueron factores que influyeron en el notorio descenso de bañistas al máximo paseo turístico matamorense.
Desde luego que el factor económico también fue un motivo de peso más que suficiente, aunque, a decir verdad, nada comparado con aquellos que tienen que ver con los atracos carreteros y el secuestro de pasajeros que viajan en autobuses foráneos.
Comparativamente, no hay duda de que en esta temporada de asueto con motivo de la Semana Mayor fue muy marcada la ausencia de visitantes de los estados vecinos Nuevo León, San Luis Potosí y Coahuila, principalmente.
En consecuencia, quienes más resintieron los daños colaterales del actual México violento fueron los comerciantes informales que obtuvieron un permiso para realizar su actividad en la playa Bagdad.
Vale la pena reconocer el esfuerzo realizado por las autoridades de los tres niveles de gobierno para brindar seguridad a quienes escogieron ese paseo turístico como su destino para vacacionar.
También, la excelente organización de la tradicional festividad anual que en esta ocasión estuvo bajo la coordinación directa del profesor y licenciado JUAN GUERRERO SAUCEDA, director de la Preparatoria Federal por Cooperación “General Juan José de la Garza”.
En contraparte, causó muy mala impresión a los ojos de propios y extraños la excesiva cantidad de establecimientos informales dedicados a la venta inmoderada de bebidas alcohólicas.
Si realmente se pretende dar una imagen familiar y, sobre todo, contribuir a fomentar el orden y la legalidad, se hace necesaria la regulación en la operatividad de ese tipo de puntos comerciales a lo largo del litoral en la zona de bañistas.
La evaluación y análisis inmediato se circunscribe a la necesaria promoción de los destinos turísticos tamaulipecos, aunque, claro está, labor harto difícil si no cesan o al menos disminuyen las acciones bélicas de los grupos narcotraficantes rivales que tienen prácticamente dominados y secuestrados a ciudades y ciudadanos en la región noreste del país.
Aunque, vale la pena mencionarlo, la principal causa de ausencia notoria de turismo extranjero y de otras latitudes de la república mexicana es, indudablemente, la inseguridad en las carreteras que cruzan, principalmente, el territorio tamaulipeco.
Situación que, incluso, ha obligado al gobierno federal a través del Fondo Nacional de Turismo (FONATUR) a suspender toda inversión contemplada para el proyecto turístico tamaulipeco conocido como Costa Lora.
El megaproyecto que reforzaría la industria sin chimeneas en La Pesca del municipio de Soto la Marina quedará para la historia, incluyendo, por supuesto, la construcción del proyectado aeropuerto que daría servicio a los vacacionistas que arribarían a ese destino del noreste mexicano.
Así como en el sexenio de las botas y el sombrero quedó en la nada el Canal Intracostero de MANUEL CAVAZOS LERMA; el “Cancún tamaulipeco” del corrupto período sexenal de la corbata verde liderado por EUGENIO HERNANDEZ FLORES tampoco se hará realidad.
El aborto federal del proyecto impedirá que el ojiverde abulte su cuenta bancaria personal con los negocios proyectados para la venta de terrenos y condominios.
Peccata minuta, dicen por ahí, al recordar el inmisericorde saqueo de las arcas estatales y municipales que le aseguran el bienestar familiar a la presente y futuras generaciones.
En Matamoros, concretamente en la playa Bagdad, la aplicación directa y transparente de los recursos obtenidos por la cuota de entrada y otros servicios marcará, poco a poco, la diferencia en imagen e infraestructura básica a los bañistas locales y visitantes.
Es decir, si la utilidad por esos conceptos se destina a rubros distintos o se canaliza a una cuenta bancaria particular, muy difícilmente se logrará una adecuada promoción de ese centro de esparcimiento familiar.
Aún más, a medida que se observe y se haga uso de la modernidad en servicios básicos se disipará la resistencia a lo que por ahora se denomina “cuota voluntaria” y, por el contrario, se convertiría en un motivo de peso para incrementar la aportación en un futuro.
Por cierto, para quienes pretenden justificar la presencia de los desechos vegetales marinos conocidos como “sargazo”, considerándolos como parte de un ecosistema, claro que les asiste la razón.
Sin embargo, es necesario puntualizar que el retiro de esa basura del área de bañistas en nada alteraría la vida ecológica del litoral.
Cuestión de analizar cómo diariamente equipo motorizado limpia la zona de bañistas en la Isla del Padre sin que se altere ningún ecosistema.
Por eso bien dicen que desde que se inventaron los pretextos se acabaron los culpables.
Ni hablar.
Y hasta la próxima.
[email protected]

También lea y escuche PALACIO en: www.elgraficotam.com.mx, www.meridianohoy.com.mx, www.diariodebate.info, www.enlineadirecta.info, www.fapermex.com, www.sondeosmex.com, El Gráfico de Tamaulipas, Meridiano Hoy de ciudad Victoria y Radio Fórmula Tamaulipas en el 89.5 de F.M., en su primera emisión de noticias y en www.libertas.tv.