Hugo Reyna/EnLíneaDIRECTA
Reynosa, Tamaulipas.- Al igual que en su momento Fernando Gómez Mont ex –secretario de Gobernación, presumía de los “avances y resultados” en la estrategia de combate a la delincuencia, ahora Francisco Blake Mora, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob) se apega fielmente el guión de su antecesor en decretar que el país vive en condiciones de “control y estabilidad”, lo que no es avalado por la mayoría de los mexicanos que sobreviven al temor de pasar a ser parte de la estadística de las llamadas “bajas colaterales”.
Los compromisos han sido los de siempre, y los resultados igualmente han sido los de siempre, magros y deficientes, principalmente en el objetivo de cercar las operaciones de las bandas delictivas que han pasado de provocar bajas entre ellos, a incluir a la ciudadanía como potencial blanco en la batalla que se libra en las calles.
El pasado 22 de marzo de 2010 en una gira de trabajo por Reynosa, en donde se reuniera con el ex gobernador Eugenio Hernández Flores para evaluar el Operativo Conjunto Noreste, en aquel entonces Fernando Gómez Mont declaraba a reporteros: “Tenemos que encontrar los caminos para que con seriedad, la autoridad pueda proteger los derechos de los ciudadanos, y en esta reflexión tenemos que rápidamente, pero sin simulaciones pensar para ser una autoridad más fuete y creíble para servir a los mexicanos”, apuntó.
El ahora ex secretario de Gobernación expuso la necesidad de crear un nuevo modelo de seguridad a partir de la revisión de atribuciones en materia judicial y de procuración de justicia, así como promover una mayor participación ciudadana.
Gómez Mont abandono el cargo unos pocos meses después y en su lugar, Francisco Blake Mora, retomó el mismo discurso y en diciembre del 2010 en una reunión con Rodrigo Medina Mora, gobernador de Nuevo León, declaró que la entidad- hoy la más insegura del país- era ya un área controlada y tranquila.
Lo mismo repitió unos días después en Nuevo Laredo, cuando decretó que la región ribereña de Tamaulipas era “una zona tranquila” luego de que los enfrentamientos de violencia derivaron en un éxodo de familias de municipios como Ciudad Mier, Guerrero y Miguel Alemán, ante el clima de inseguridad.
En el discurso la estrategia avanza en una ruta de contundencia y eficacia, pero se ha soslayado el alto costo que ha tenido en vidas humanas que rondan ya las 40 mil bajas.