Entre Nos/Carlos Santamaría Ochoa *Una mirada de clase

No cabe duda que cuando uno tiene problemas con el desarrollo de los sentidos el panorama cambia: cualquiera de éstos, sea el tacto, el gusto, la vista, el olfato o el oído, nos altera la existencia en muchos aspectos, y sufrimos un poco en tanto nos adaptamos, porque el ser humano tiene la enorme capacidad de resolver sus discapacidades con el desarrollo más agudo de otros sentidos para contrarrestar lo que no funciona muy bien.
Así vemos que la gente que no escucha tiene habilidades para entender y hacerse entender, al igual que quien no puede hablar. En el caso de la vista, cuando no tenemos la claridad para entender qué nos rodea y la forma en que lo hace, batallamos, pero finalmente, el hombre ha inventado algunas cosas para poder sobrevivir adecuadamente.
Los registros históricos indican que los griegos ya los utilizaban: en la obra de Aristófanes “Las Nubes” se mencionan como unos vidrios que enfocan la luz solar para producir fuego, lo que es considerado como un tipo de anteojos. Nerón, debido a su miopía utilizaba una esmeralda moldeada en forma de luna cóncava para ver las peleas de gladiadores. El matemático árabe Alhazen escribió el primer tratado amplio sobre anteojos, en el que describe la imagen formada en la retina humana debido al cristalino. Sin embargo, el uso de anteojos se documenta hasta la invención de los quevedos en Italia.
Quienes tenemos una discapacidad visual sabemos de la importancia de éstos, los anteojos, y entendemos por qué resultan fundamentales en el desarrollo del ser humano. Cuando estamos en un salón de clases y no vemos el pizarrón o lo que exponen los profesores, nos causa angustia y muchos problemas de toda índole, hasta psicológicos.
También es sabido que cuando los usamos por primera vez tenemos que someternos a la aprobación social que implica una serie de burlas: “cuatro lámparas”, “cegatón”, “bizco” y otras cosas escuchamos de los compañeros hasta que se adaptan a vernos con ellos.
Son, pues, los anteojos, un instrumento valiosísimo para poder desenvolvernos sin complejos y sin problemas para entender, para leer… para desarrollarnos, así de claro.
Y este diez de mayo, antes de celebrar otras cosas, el gobernador de Tamaulipas Egidio Torre Cantú dio el banderazo al arranque del programa denominado “Ver bien para aprender mejor” que impulsa el gobierno en apoyo a todos esos chicos que batallan para aprender y comprender lo que está ante sus ojos.
A partir de estas acciones, los estudiantes mejoran su aprovechamiento, pero, por qué no decirlo, mejoran su desenvolvimiento social, porque caminan sin complejos y sin la angustia de poder tropezar con algún objeto o de no leer lo que deben.
Son, sin lugar a duda, valiosos auxiliares en todos sentidos. Es por eso que nos llena de gusto saber que hay acciones de esta naturaleza, y que tienen repercusión directa en los pequeños.
Los gobiernos tienen que desarrollar muchas cosas en distintos ámbitos, pero el que se refiere a los niños nos impacta porque finalmente, les estamos entregando herramientas útiles para que crezcan y sean personas de bien, que no encuentren los escollos que la naturaleza les ha dejado por situaciones hereditarias o porque son producto de hábitos mal encaminados, como el hecho de estar todo el día frente a un televisor, una pantalla o un video juego.
Hace un par de años comentamos acerca de los números y alcances del programa de referencia. Hoy, probablemente no se tenga aún el registro de los beneficiarios del programa, pero estamos más que ciertos que tendrá un fuerte impacto en los niveles de educación
El gobernador Egidio Torre Cantú inició su gira por Victoria precisamente acompañado de cientos de pequeños de primaria y secundaria, quienes estuvieron en las instalaciones de la Secundaria General número uno para testificar el arranque del programa de referencia.
Hoy, muchos pequeños ven mejor, aprenden mejor, y la inversión que lleva a cabo el gobierno en este sentido no tiene mejor justificación que el observar a los niños en edad escolar recibir el beneficio para mejorar su aprovechamiento.
Estas son las cosas que nos gusta leer, que nos gusta escuchar, y aunque no podemos ser ajenos a los problemas que ocupan los principales espacios de la prensa local e internacional, cuando hay noticias buenas, lejos de aspectos de inseguridad, pensamos que es necesario que las escuchemos o leamos, que sepamos que se trabaja en otros frentes para proporcionar bienestar a los mexicanos y a los tamaulipecos, en este caso.
Hemos sido testigos directos de los beneficios del programa, y como padres de familia, encargados de vigilar el rendimiento y aprovechamiento de nuestros hijos, no podemos más que aplaudir y procurar un reconocimiento, con el deseo de que, acciones como la presente se multipliquen, no solo aquí, sino en todas partes.
Bien por estos programas, vemos resultados tangibles, efectivos, que dan gusto, pues.
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Atentamente: Mtro. Carlos David Santamaría Ochoa ¡Ten un buen día!